lunes, 17 de mayo de 2021

Los carros de Mercadona

En física hay "imágenes" (pueden ser verbales) que tratan de facilitar la comprensión de fenómenos físicos y que, en general, resultan ser muy fáciles de aprehender y aprender.
Por ejemplo. Empiezas hablando de la "masa" y apelas a que tiene una parte intuitiva y que, en general, suele coincidir con la propiedad de la que estás hablando, pero que habrá veces que no será tan sencillo
Te impostas, llamas la atención a los distraidos y anuncias que, después, buscaremos ejemplos divertidos.

Hay atención en la "masa". Los chicos atentos a tu dictado y dices que "esa propiedad que tienen los cuerpos por la que se oponen a cambiar su estado de reposo o movimiento".
Silencio, te miran expectantes y, (por dentro te mueres de risa).... no hay ningún gesto. Pides que alguien repita tu frase. Lo hacen. Pides ejemplos, alguno, tímido, ensaya a argumentar y, cuando el silencio se va a romper....empiezas tú.
A ver, ¿por qué no te interesa liarte a tortas con alguien que te dobla en tamaño (y en masa)?. Hay sonrisas y empiezan a argumentar. Exiges que traten de sacar explicaciones de la frase que has dicho...
En fin, un plan divertido....
Pero, al cabo de unos pocos días, tienes que hablar de pares de fuerzas, momentos y demás temas que tienen que ver con el giro.

Y, ¡ay!, lo de los giros no está tan claro.

Pero encuentras un ejemplo sencillo. ¡Los carros del supermercado!.
Y, empiezas a contar.

"Será un bulo, pero todo el mundo cuenta con que a estos carros no hay formas de que vayan derecho. Decimos que están hechos así para que vayas acercándose a las estanterías y que "compres más".

O sea que el cliente toma un carro del rincón donde está, pone las manos en su sitio y empuja. Inmediatamente se va hacia un lado".

He conseguido llamar la atención. Están todos atentos. Y, claro, surge la pregunta... ¿hay alguna forma de corregir esto?.

Claro, digo yo, y lo dibujo en la pizarra. Hay que hacer que la fuerza que uses no esté formando un "momento" con respecto a la rueda que frena, que es tu eje de giro.

Un instante de decepción. Es decir, como hay que pensar, la cosa no es tan agradable como parecía.... hasta que digo ¡vámonos al super a verlo!.

Y, efectivamente -e ilegalmente, porque ni estaba en el plan de centro ni ná ni ná-... pero nos vamos al super que está al lado del instituto.

Aprovecho que varias de las cajeras son antiguas alumnas, que me ven llegar con una patulea de jóvenas y jóvenes y, claro, ayudan.

Tomamos varios carros de los del montón y determinamos cuál parece ser la rueda que frena. El eje de giro.

Entonces, empujo directamente en esa dirección y, ¡milagro!. ya no gira, pero, claro, ocupo un montón de espacio en el pasillo porque el carro va atravesado.

Jugamos un rato hasta que llega el encargado y, muy amistosamente, me dice que debe acabar la clase.

Nos vamos divertidos y jugando con los centros de giro, con los momentos, con los pares y demás....