viernes, 14 de junio de 2024

La enseñanza "antigua"- 1

 

Hace unos días comentaba con un colega el "problema" (decía que futuro) de la inserción de la IA en las clases y en toda la problemática educativa.
Me vio tranquilo. (No era verdad, pero simulé). Y, por ello, me preguntó sobre cómo lo veía yo.
 
Y aproveché para contarle la siguiente anécdota.
 
En un momento de las clases de, creo 1º de Bachillerato, hará 16 ó 17 años, salió el tema de cómo era la enseñanza "antigua".
 
Les propuse "hacerla" y dije que estuvieran preparados para todo.
Así, entro en clase, paso lista, algo más despacio de lo habitual y digo "fulanito (por sus apellidos y nombre, claro), a la pizarra".
 
El llamado sale, pensando que es una broma o algún juego de los habituales y sube -yo tenía tarima (otro día lo cuento)- al estrado.
Le pregunto sobre contenidos que dimos el dia anterior. Contesta más o menos adecuadamente, hago anotaciones en sus notas y se sienta. 
 
"Fulanito", id. id. 
 
"zutanito"... id, id. pero, ya creo que se han dado cuenta de que eran tres seguidos en la lista.
 
Al cabo de unos 20-25 minutos, se sienta el último y empiezo la clase "normal", es decir, magistral dialogada con buena participación -usualmente- de los alumnos.
 
Llega el día siguiente y, repito el modelo. "Saco" a otros tres, seguidos por su orden de apellidos. Normal.
 
Pero al tercer día, "saco" a otros tres, que no guardan relación con el orden de apellidos que llevaba antes.
 
Y, una vez "sentados". comentamos la parte de "enseñanza clásica" que han -hemos- representado.
 
Incidí en que unas veces era "previsible" quién "salía" y, por tanto, quién tenía que estudiar "por si acaso", y que otras veces, era aleatorio y le podía tocar a cualquiera.
 
Me dicen. "Entonces, hay que estudiar todos los días 'por si acaso'.
Les contesto. Exactamente.
 
 Clase magistral - Wikipedia, la enciclopedia libre



lunes, 10 de junio de 2024

 Esto va más hacia "EDUCAR CON HUMOR" que propiamente al blog. Pero aquí queda.

Estando en Marruecos, en clase, tuve un aprendizaje significativo y,sobre todo, divertido.

Dada una explicación, cualquiera que fuere, preguntaba a los chicos -sólo tuve alumnos en los dos primeros años-, si tenían "dudas".

Todos decían que no. Normal, pero, al seguir las explicaciones comprobaba que no habían "cogido" del todo lo explicado. Es decir, que no tenían asentado el mensaje y, por tanto, tendrían dudas, decía yo.

También el hecho intrigante en el momento, por el que advertía que algunos sonreían ante mi pregunta.

Un día paré y, menos mal que recordé lo de los "falsos amigos", pregunté qué significaba en Dariya la palabra "duda".

Se echaron todos a reir y uno de ellos, de la forma más amistosa que supo, se levantó y dijo: "... bueno, Rafa, no es exactamente así, habría que escribir 'dudah' y significa "gusano".

O sea, que estaba claro, no tenían "gusanos", pues no tenían "duda".

Recuérdese que la "a" final, en andalú, es una "a" abierta que, puede llevar una "h".

Eso, "dudah", es gusano, aunque no dude de que no lo sea.

Tanto me gustó que incorporé ese juego a la clase y se convirtió en broma usual. Ya, el preguntar sobre si algo se había comprendido constituyó un juego curioso.

Al cabo del tiempo -ya en mi destino granadino- hice un comic, en el que el personaje, un alumno, venía representado por un gusano porque se entendía que una forma de aprender es estar en "duda" continua y, así, investigar hasta dejar de ser... gusano.