martes, 29 de septiembre de 2020

los pararrayos radiactivos

 (Fbook, 29/09/2020)

En clase, hasta la radiactividad tiene gracia....

Colegio Público en Granada, mis hijos estudian allí y, claro, como es normal, perteneces a la asociación de padres -entonces no había madres, al parecer- y asistes a sus reuniones y demás.
Alguien plantea un problema. El edificio que es relativamente nuevo ¡tiene un pararrayos radiactivo!... y lo dicen en la reunión.
Uno, que hizo en su tiempo el título de "supervisor -o algo así- de instalaciones radiactivas", se echa a temblar....¡Esto me va a tocar!...
Oye, oigo, las intervenciones y en determinado momento se dirigen hacia mí. ¿Qué propones?....
Pues, poco, que me voy a enterar. En mi tiempo de estudiante no se ponían esos pararrayos, pero alguna razón tendrán.
Al dia siguiente voy a la "Facu". Al Departamento correspondiente y, allí, encuentro a varios colegas y amigos con los que departo técnica y amistosamente.
Me cuentan que esos pararrayos son muy interesantes porque han añadido al efecto de puntas -aquello de Gaus- un emisor "alfa" que ioniza el aire exterior y hace un "paraguas" de protección mucho más eficaz que el antiguo.
¿Posibilidad de contaminación?.... pues, dado que es que han sembrado algunos pocos isótopos sobre acero inoxidables.. pues, sí, puede que con el tiempo, "caiga" algún trocitísimo pequeñosísimo en el suelo de algunos alrededores, que a un chiquillo -o chiquilla- se le caiga una rodaja de salchichón al suelo y toque el trocitísimo pequeñosísísímo y, que no se caiga en el trayecto que va hacia la boca (obviamente el alumno ha cogido el salchichón, ¡no lo iba a dejar en el suelo, claro)... y, entonces, sí que comienzan los problemas. Los emisores alfa, perdón las partículas alfa no deben entrar en el cuerpo....
Hablamos de estadística y quedamos en que aquello es tan poco probable que roza lo imposible....
Pero... ¡hay que luchar contra la contaminación! y, por tanto, en la siguiente reunión de padres -ojo, que madres había, pero al parecer no contaban-... me conminan a que abandere la campaña para quitar el pararrayos.
Digo que estoy de acuerdo en que lo quiten... y me lo den. Que en mi casa, -me había fijado a raiz de esto- no había ni un pararrayos de ningún tipo en alrededor de 100 hectáreas de urbanización...
Pero se crispan los ánimos y digo que no voy a colaborar.
Los responsables de la asociación llaman a alguien del Departamento de Radioquímica (creo que e llamaba así o algo parecido) para que vaya al centro a determinar el grado de contaminación que hay en los patios.
Pues llegó un señor, con un Geiger o detector de partículas....
Y, lógicamente, se paseó por el patio....trazando una especie de laberinto en espiral.... seguido por media asociación... ¡en fila india detrás del observador!.....
Al dia siguiente me comentaron algunos padres que menos mal que no había ido.... Hubiera quedado mal con todos porque no habría podido aguantarme la risa....

domingo, 14 de junio de 2020

la corriente continua no se transforma

Esta es la crónica de un pequeño disparate.
Estábamos en 2º de FPI Electricidad. Un grupo pequeño, 7 alumnos entre los que se encontraba por vez primera una chica, Carolina.
Resultó que, a principio de curso, en los ensayos de relación que se hacen -no los había tenido en el curso anterior-, me cuentan que todos son aficionados a los motores de motos y de coches y que, por la tardes, acuden a dos talleres de reparación de motocicleetas en el pueblo.
Veo el programa de Física y Quimica y decido hacer una especie de transformación por el que -no resultaba difícil- siempre que saque ejemplos de fenómenos físicos, estos se refieran al mundo de la automoción.
Empieza el curso y nos va la mar de bien. Me vienen todos los días con preguntas mecánicas que han surgido en el taller. Bueno, bien, del todo no, porque como es normal, en los talleres hay un vocabulario que sólo en algunos casos coincide exactamente con los términos técnicos, otros términos son más imprecisos.
Pero no me alargo, voy al mayor.
Llegamos al tema de electricidad y, claro, distinguir entre propiedades de la corriente "continua" o "alterna" no está en la calle. Y, tampoco, en los talleres. Para los mecánicos de motos, está una batería que "da corriente" que pasa por una "bobina" y produce una "chispa". Que sí, que hay unos "platinos" pero que son para darle mayor fuerza a la chispa.....
Y, claro, a la hora de precisar tocamos, porque es ineludible, que la corriente continua no se transforma. Que hay que hacerla cambiar para que, en esos cambios, un dispositivo elctromagnético, eleve el voltaje.
Los practicantes del taller dicen que no, que la bateria da "corriente" y que la "bobina" hace la chispa.
Aquello prometía ser eterno hasta que, arriesgadamente, pensé. Realmente, cuando uno ha tocado el cable de la bujía, con el motor en marcha, recibe un buen "lambreazo" (nombre andaluz para un "calambrazo") pero, no es demasiado peligroso.
Así que, con gran aparato teatral les digo a mis "clientes".
Cojo una bateria (de esas de petaca, 4,5 voltios), la conecto a una bobina que, a través de un núcleo de hierro, induce a otra, saco dos cables y, cuando stá todo conectado.... no pasa nada.
Lo exponemos encima de la mesa, le digo a los chicos que vayan tocando los terminales y, claro, nada.
Los dispongo en círculo y digo que se cojan de las manos. Al alumno de la iquierda le doy un terminal, y al de la derecha, el otro. No pasa nada. Me voy a la pila y desconecto el "cocodrilo" que toma contacto con la pila.
Todos están en el suelo. Con la cara asombradísima. ¡Les ha dado el calambrazo cuando desconecté el terminal!....
Ahora sí que están motivados para asumir que una corriente continua, que sea interrumpida (por los platinos) unmontón de veces por minuto y seguida deun transformador, va a producir suficiente ddp en los terminales de una bujía como para encender el fueguecillo que prenda la mezcla de gasolina.
Se fueron de clase diciendo que, por fin, sabían más que los del taller.
Al dia siguiente, después de haber contado su experiencia, vinieron algo cariacontecidos. Les convencieron de que esas cosas pasaban.... en clase.

jueves, 23 de abril de 2020

¿Fallos en los planes?

En los primeros años de mi vida profesional me apunté, con todas las ganas del mundo, a probar juegos y mecanismos docentes "innovadores".
En aquellos tiempos se había promovido un contacto entre formas que se usaban en las empresas modernas y las tareas docentes. Más o menos giraban alrededor de las "dinámicas de grupo".
Así, como, además, habámos puesto en marcha lo que entendíamos era "Educación Personalizada", trabajábamos con "fichas" (Hechas por los profes, naturalmente) y, después, hacíamos "puestas en común" previas reuniones de pequeños grupos.... en fin, un buen teatro del que aún hoy conservo sensaciones variopintas.
En algunos de los casos, cuando se trataba de hacer planes de conjunto, para actividades complementarias, para resolución de algún conflicto, se acudía a esas dinámicas y pasábamos por bombardeos de ideas, phillips 66, roll playings y demás, como digo, teatro.
Pues bien, en un momento determinado, añadimos una cuestión para salir adelante con cualquiera de los planes que fuéramos a hacer.
Era añadir, al final de la actividad, la cuestión "¿de cuántas formas puede fallar nuestro plan?".
Y, ahí, tuvimos un éxito magnífico
En un caso determinado salió una respuesta poderosa.
"De todas".

viernes, 3 de abril de 2020

La "sombra" es el 86% del radio.

Las enseñanzas de casi cualquier materia en los Centros de Formación Profesional, han revestido para mí un gran interés y una buena porción de desafío.

Yo siempre he explicado, es un decir y ustedes perdonen, Física, Química y Matemáticas. En algún caso prácticas de taller y alguna complementaria.

Pero la misma Física y Química no es la misma para la rama de Electricidad, la de Automoción (que no es MUY diferente) o la de Adinistración.

En esta sí que es claramente diferente. La Física adquiere una relevancia extraña porque toma un carácter de instrumento para que no les "tomen el pelo" (p.ej., a la hora de calcular factura de costes de fluidos eléctricos o combutibles) o algunas cosas que son susceptibles de cálculos técnicos.

Pero, imagínemonos tener que explicar trigonometría -ya sea para matemáticas puras o para algún auxilio de la física-. Era una tarea ardua y pesada.... hasta que se me encendió la bombilla de las ideas.

Fue de pronto: inspiración y ejecución. Dibujé un "radio" (señalando un arco) en la pizarra. Dije sobre qué eje se medía el seno y sobre cuál el coseno y.... hablé de "sombras". Es decir, como si el radio hiciera una sombra sobre cada uno de los ejes según cómo se le iluminara.

Bien, ya tenía los componentes. Repeti esos nombres de seno y coseno varias veces y, ahí empezó la novedad.

Moviendo el "radio" hacia un lado u otro se "veía" como las sombras eran mayores o menores y, como siempre se suelen trabajar los mismos ángulos, los nombre..¡con porcentajes!.

Así, dije, para un ángulo de 60º, el seno es el 50% del valor del radio y el coseno el 86%. ¿En 45º, ¡los dos iguales!, el 70,7%....y así, cuanto hiciera falta.

Claro, ocurrió lo que tenía que ocurrir, aquello funcionaba bien pero un día un compañero de tecnología administrativa que manejaba bien la trigonometría tradicional, vino a pedirme "cuentas". "Oye, ¿cómo se te ocurre decir que el coseno de 30º es el 86,% del radio?!.

Y, con un buen ambiente le dije...¿Es que no es verdad?....

martes, 24 de marzo de 2020

Rozamientos - 1

El rozamiento, las fuerzas de rozamiento, son tremendamente entretenidas. En principio reciben nombres pintorescos: "disipativas", con lo que cuando se dice ese vocablo en clase ya llama la atención y se aprovecha para enriquecer el léxico, luego, se le saca sentido.
A ver, Ya sea en motos (de las de 49 cc) o en bicis, todo el mundo ha sufrido la caricia del viento y, entonces, se invoca ese recuerdo y se reflexiona acerca de la posición "a huevo" o erguida ya sea para correr o para frenar.
Es normal que salgan multitud de comentarios que suelen ser de fastidio contra las fuerzas de rozamiento
Se puede abundar en eso, disminuyen los rendimientos y eficiencias, nos hacen luchar con los lubricantes, limpieza de ejes y cosas así. Estorban, a fin de cuentas.
Y, cuando ya tenemos a la clase entera enfadada con los rozamientos, invocas la mayor.
Veamos, ¿qué pasaría en un mundo sin rozamientos?.
En principio, sorpresa, con la pregunta has quitado el fastidio y, sin embargo, no se sabe qué decir.
Estás de pie, a un lado del aula y empiezas por apoyarte levemente en la pared, pero agarrando el marco de la puerta, por ejemplo, no vaya a ser que alguna corriente de aire me lleve.
Haces teatro de ir agarrándote a distintos sitios para acercarte a un chico o una chica que esté en la zona exterior de las mesas.
Haces como que, con cuidado, le pones de pie.
Y dices, "¡anda hacia allá!".
Claro, el señalado empieza a dar la zancada, pero lo paras de golpe. "¡Eso no funciona!". Se queda sorprendido y manifiesta que no va a poder andar.
Entonces, yo, apoyado en la pared, le empujo suavemente hacia el fondo de la clase. No sabe qué hacer pero le indicas que dé pasos suavemente ....para no caerse, porque no funcionan como tracción y, cuando está a un par de metros de tí le indicas: Tuerce a la derecha.
Algún compañero, más ágil, lo sujeta del brazo y le obliga a doblar, por ahora funciona y le indicas, "y, ahora, ¿cómo paras?".
Ya está media clase con la risa en los labios. "¡chocando!", dicen todos.
Y, así, así, vas pasando por ejemplos que son fáciles de imaginar y, al final, la conclusión
"¡Pues no son tan malas las fuerzas de rozamiento!"..

martes, 3 de marzo de 2020

Carteles en la facultad de Derecho

Una anécdota, un poco bruta, de los ambientes educativos. Que también pueden ser -son- divertidos.
Año 1968 o por ahí, en el edificio que en aquellos entonces albergaba la Facultad de Derecho y la de Químicas. Entrada por la plaza de la universidad,
El lado izquierdo del hall está lleno, relleno de carteles que nos podemos imaginar de qué guisa andaban: Libertad, Abajo la represión, Vostros fascistas sois los terroristas y demás condenas antifranquistas.
Llega la policía y de una forma lógica, claro desordenada, empiezan a quitar y destrozar carteles. Menos uno.
En éste, en letra capital y muy formalmente hecho dice: "EN ESTA FACULTAD ESTA PROHIBIDO BEBER TINTA...."
Lo dejaron y estuvimos todos atentos. Sabíamos que allí había algo de coña tal y como anunciaban los puntos suspensivos.
Pero no teníamos idea de quién lohabía puesto ni cómo lo iba a acabar.
Su final, duró diez minutos. Se expuso a la semana sigiente, sobre pared limpia.
"....PORQUE EN ESTA FACULTAD NO SE PUEDE ESCRIBIR CON LA PUNTA DEL CAPULLO".
Normal, ¿no?