domingo, 29 de octubre de 2017

La rotonda Constitucional

Como en otras ocasiones, trato de buscar algún modelo real o ficticio que sirva para explicar algo que me preocupe. En este caso estoy -como ¡tanta gente!- preso del momento que estamos viviendo respecto al llamado "problema catalán". Trato, a través de mi pequeño relato, describir un modelo que ayude a explicar el problema.
Perdóneseme que empiece como si estuviéramos en un tratado matemático:
"Téngase cuatro ciudades distantes entre sí. Propóngase alguna relación que implique la movilidad de sus habitantes entre estas cuatro ciudades.
Más tarde o más temprano, los desplazamientos de los ciudadanos habrán formado, en algún lugar, una encrucijada. Un cruce.

En un principio, si no hay más tráfico que el humano o de semovientes no existirá problema. Sí lo habrá, sin embargo, cuando existan vehículos. Habrá que regular la importancia de cada vía y, según la importancia de unas respecto a otras, se establecerá donde obligar a que un vehículo se detenga u otro tenga paso libre. 
Más tarde, cuando el tráfico haya sido ampliado por las razones que sea, no será suficiente con una encrucijada. 

Constituiremos una "rotonda". 

Ese dispositivo, como corresponde a una situación compleja, tendrá una regulación en su uso, cómo -o cuando- hay que entrar, en qué orden, después -o antes- de quién, etc. etc.
Todos sabemos -usamos- las "rotonda". En muchos casos -yo, también- las usamos mal ya que aprovechamos alguna cuestión para pasar antes que otro, cambiamos de carril, etc.
Pero es que también, todos 'sabemos' que hay aspectos de la circulación en las rotondas que son susceptibles de discutirse. 
Y, ¿qué habría que hacer al respecto?. Supongo que se puede instar a las autoridades provinciales, o de la DGT, a que se modifique una señal determinada o una pintura en el suelo. Pero, siempre, hay una normativa básica sobre la cual se podrán "montar" nuevas aplicaciones.
Se podría llegar a situaciones complicadas. Se puede hasta diversificar las entradas en la rotonda. Cada una de ellas va a tener el tratamiento que convenga, pero, eso sí, convenido y regulado.


Lo que no se va a aceptar y menos "sobre la marcha", es que los usuarios de una determinada inserción vial, cambien las reglas del juego, la preferencia o hegemonía de su vía.
Pues, en bastante forma, esto es como yo veo el llamado "problema catalán". 
Nótese que el futuro está bastante claro. Se podrá reestructurar la rotonda, pero por los caminos previstos...y, si se quiere, hasta llegar a la relación ideal: el cruce como un trébol. Pero cuando todos estemos de acuerdo.

miércoles, 2 de agosto de 2017

29 febrero 2016 y siguientes....

En estos días ha salido en la prensa comentarios sobre educación....
Tengo que tascar el freno para no lanzarme. Me gustaría escribir alrededor de todo lo que he pensado al respecto, pero, eso, tasco el freno y me reduciré a cosas sencillas
No tiene que ser tan difícil "resolver" el tema de la educación. A saber:
1) Las familias son las primeras formadoras. Si los que componen la familia no tienen formación -o hacen dejación de sus funciones- difícilmente van a poder acceder sus hijos a una formación completa. (Aquí hay para un libro, claro, pero, vale por hoy...)
2) Nazca con las cualidades que nazca el ser humano, estas son incompletas. Hará falta aportar cualidades que le enriquezcan. Que conseguimos que las "nuevas" se superpongan y completen aquellas con las que nacemos, pues mejor, pero, si no, se añaden de la forma más delicada y eficaz posible.
3) No todos los humanos nacen -nacemos- con iguales cualidades, ni potencialidades, cada uno llegará a donde pueda -donde podamos- hay una inequívoca función selectiva y esta tendrá que hacerse con la mayor probidad y eticidad posible... (también aquí hay otro libro -o libros....-)
4) Una de las cualidades significativas a aportar -añadir- al ser humano es el conocimiento -yo decía que era el trozo del Espasa que correspondiera a cada edad y estatus psicológico-. Hay que definir los trozos del mismo y la estrategia para que se retengan lo más eficazmente posible.
5) Si, a la vez que se sufren -o gozan- los trozos del Espasa, se pueden añadir cualidades morales, comportamentales, actitudinales, etc., se añaden, pero ¡ojo al tema!.... los grupos que tratan de controlar a los humanos tratarán -siempre, o casi siempre- de hacerse con las directrices al respecto... Se supone que la deontología profesional del profesorado debiera controlar esto, pero es difícil....
6) Realmente, la eficacia de un sistema educativo se comprobará con lo que llamo -un poco en plan "mala follá"-, la evaluación final, es decir, la categoría moral, civil, política de los ciudadanos que componen un país.... Es, por tanto, necesario que el país se ponga de acuerdo en qué tipo de país quiere ser... y, de ahí, ponerse de acuerdo en cómo institucionalizar la educación...
....basta por hoy, ¿no?


...Sigo con mi escrito del dia 29.(06-03-2016)
Sobre el punto 1) -la familia como formadora-, es evidente que hay tantísimo que decir que no cabe aquí -ni soy yo el que va a acabar con el tema-, tan sólo comentar algo curioso.
En 2004, formé parte de un "intercambio del Plan Comenius", con países como Bulgaria, Rumania, Italia y, creo que, también, Lituania. Convinimos un tema al respecto.
Se trata de que corresponde a la familia, porque no encontrábamos nada mejor que ella, la iniciación en la formación para la convivencia. Se trataba de inventariar el conjunto de normas que ayudan a vivir en el ámbito familiar -y, por extensión, fuera de él- y que, en principio son de orden casi material: "no hablar con la boca llena, hablar cuando los otros hayan acabado, recoger la mesa, recoger los juguetes o tu cuarto..." y otras de índole similar. En un principio, decíamos, tales ¿órdenes?, no había que razonarlas, eran así porque eran así y con eso bastaba, se imponían desde los mayores sin tener que hacer problema de ello y, si no se cumplian... "pasaba algo" (el qué pasaba era objeto de otro capítulo).
Este funcionamiento que, observábamos, era bastante común a las culturas que nos juntamos, llevaba consigo un deber para los mayores. El que teníamos que intentar -siempre- una entidad tal que, cuando un menor recibiera una orden de nosotros, estuviera ésta justificada de alguna manera.... pero no había obligación de explicarlas. Sí, lo segundo: obligación de entidad, de coherencia y congruencia. Después, cuando fuera oportuno -es decir, con chicos iniciados en esta vivencia-, podría anunciarse que se podria explicar el por qué de esas "órdenes", pero hacerlo en el momento en que el mayor decidiera.
Suponíamos que si las familias cumplían -cumpliéramos- esta dinámica, era mucho más fácil para los infantes introducirse en el conjunto complejo de normas sociales. Al contrario, si no habían pasado por una dinámica como la señalada, difícilmente sabían la complejidad de la norma, su razón y existencia.


adenda (mismo día anterior)
...un puntillo complementario:

¡Ah!, de otro lado, también conveníamos en que "hacer" un chico es tarea fácil, -vamos, con los ojos cerrados-, pero aportarlo al ente social exige un trabajo que es ineludible y, también, el que ese montón de alumnos -que pasan a ser "antiguos alumnos"- que pasaban vergüenza por lo malos estudiantes -o trastos- que hubieran sido, pueden -y deben- ser unos buenos padres, porque no tienen obligación ninguna de ser coherentes con que "ellos eran un desastre", a la edad que ahora tienen sus hijos....


¡En pie!

En una visita educativa que hicimos a un puesto militar de comunicaciones, los alumnos de FP electricidad del Instituto de Atarfe, Pepe Garnica y yo nos encontramos con bastantes sorpresas sorprendentes.
Una, fue el tremendo interés que tomaron los técnicos militares en tratar de explicarnos el equipo que tenían de conversión de corriente continua a alterna. Aquello era una novedad y, la verdad, estábamos en "mantillas". Otra fue el que los alumnos estuvieron preguntando por todos lados, no dejaron nada al azar, lo cual es, siempre, una satisfacción, pero, la más llamativa fue que como acto de despedida, el encargado militar de la visita, puso a los alumnos en un aula mientras estábamos Pepe y yo con el comandante de la instalación
Al entrar en el aula, el sargento que estaba con los alumnos ordenó "'¡En pié!" y los chicos se levantaron rapidísimamente.
Desde el estrado, el comandante justificó la orden diciendo que él suponía que era lo que hacían los alumnos cuando entrábamos los profesores en el aula y que era por eso por lo que había indicado que se hiciera.
Pepe y yo nos encontramos diciendo -con la boca pequeña- que sí, que más o menos que....
Bueno, aquello acabó bien, volvimos al centro y, al día siguiente hubo algunos cambios.
Nos comentaron los compañeros que, al entrar ellos en el aula, se habían encontrado con que había alumnos puestos de pie, no todos, pero sí algunos y que así fue transcurriendo la mañana.
Al final de la misma los chicos (no hago el o/a, porque no había ninguna alumna...), pidieron atención al respecto diciendo: "no nos ha parecido mal lo de levantarse, pero ¿deberíamos hacerlo?"...
La verdad es que nos dejó un poco desconcertados porque era un hito curioso de protocolo no usado en los centros, al menos, de manera general.
Quedamos con ellos que, al menos, se tuviera un poco de atención ante la entrada de cualquier profesor y se acentuara la disponibilidad de todos para empezar la clase del mejor modo del mundo.
Pues,... funcionó, durante bastante tiempo.

los tornillos siempre llevan razón

no soy partidario de máximas, pero he de reconocer que algunas frases lapidarias son para ponerlas en algún sitio importante:
"No te pelees con un tornillo, siempre lleva razón".
Cosa que los profes de física, creo, hemos utilizado de una forma u otra....
Comentarios
Sandra E Sandri tiene rotación y no traslación... o un largo plano inclinado helicoidal con raya al medio... Ésas son las referencias en un acrostico de máquinas simples.... la respuesta es Tornillo.
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Rafa Flores no sé si nos estamos entendiendo. El "tornillo", aquí, es un ente en el que intervienen cualesquiera que sean los principios mecánicos, y de otra parte está el interpretador que, por alguna razón, no le "sale" lo que esperaba. ¿para qué se va a enfadar?, ¡el tornillo lleva razón!, si tu razonamiento no acaba en algún resultado que tú esperabas es porque lo estás haciendo mal. ¿el ente mecánico?, ¡nunca se equivoca!....

exámenes de los Romanos

Insto a los colegas a que hagamos alguna prospección sobre cómo hacían -porque estoy seguro de que los hacían- los romanos sus exámenes...Se me ocurren algunas cosas graciosas, pero no creo que fueran reales... A ver:
Comentarios
Rafa Flores y, digo por qué salió este tema. En 2004, en Stara Zagora, plan comenius, profes de varios países, vamos a visitar su teatro romano con el profe de historia de la localidad, a los pocos días a Plovdiv, también ruinas romanas con el mismo profe. Interes...Ver más

tensión y corriente eléctrica

Hay veces que se educa con humor, del bueno, y entonces hay diversión y aprendizaje y, en otras ocasiones, comienzas bien y acabas en enfado. Con todo, merece la pena.
Otra vez en clase de física. Tienes particular interés en que los chicos disciernan entre "diferencia de potencial" e "intensidad". Acudes a términos más populares y te vas a hablar de tensión y corriente. 
Después de algunas aclaraciones, ejemplos, apagar la luz, encenderla, medir tensiones con el polímetro, etc.etc., proclamas que en una "toma de corriente" (vulgar enchufe de la pared) hay tensión, pero no hay corriente
Al día siguiente vienen los chicos de primero de eso a denunciar a los mayores...."Rafa, ayer, alguno de los de cuarto, nos dijern que, como en los enchufes de la pared no había "corriente" se podían meter los dedos".
Me quedo extrañado... "y, ¿qué hicísteis?¿no se os ocurriría hacerles caso?"...."pues sí, insistieron que, en física, habían estudiado que ahí no había corriente"... Yo me enfado y sigo preguntando..."¿y qué pasó", "pues que -contestan- metimos unos alambrillos y nos dió un 'lambreazo' (descarga en argot andalú) a la vez que los de cuarto decían "ahora sí, ahora si"....

Ni exámenes

Cuando empezamos -años setenta y pocos- con el tema de la "evaluación continua", se utilizó como elemento diferenciador entre los profes carcas y los profes modernos. Era otro elemento más que, junto con el tuteo, la juventud en sí y empezar a hablar de la república, la izquierda y demás, definían y consolidaban al grupo de profes revolucionarios.
Pero, me caben pocas dudas de que los grupos montados a partir de discursos débiles, son fácilmente corrompibles o, al menos, desvirtuadores de sus esencias. Asi, como cualquier grupo, tratábamos de defender de los ataques carcas a los cuestionamientos que nos hiciera cualquiera. Y, claro está, hay veces que algún elemento de algún grupo puede llegar a ser difícilmente defendible.
Estoy de Jefe de estudios, vienen los alumnos de un grupo a quejarse de que tal compañero pone las notas un poco a "la buena de dios". Les digo: "pero, si fulanito es partidario de la evaluación continua, ¿cómo os podéis quejar?".
Me contestan lapidarios: "No, Rafa, es que fulanito no hace NI exámenes".
Aplastado.

el huevo de pie

Año 2008-2009, curso primero de Bachillerato. Materia: "La Ciencia en el mundo contemporáneo". 37 Alumnoas, provenientes de las tres ramas que tenemos en el Insti en este momento. Tema relativo a la constitución y conformación del mundo. Me he llevado a clase un huevo cocido y uno crudo que he escogido de igual tamaño con especial cuidado. 
Estamos tratando de una descripción de cómo se puede "percibir" que en un 'sólido' hay un interior fluído que no obedece exactamente al movimiento exterior. Das vuelta a uno de los huevos, lo paras y levantas el dedo que lo ha sujetado. El huevo "crudo", para durante un momento pero, al quitar su sujección, continúa dando vueltas. El cocido no.
La atención en el grupo es variada. Los chicos que son de la rama científica -en general- participan e inquieren sobre lo que habíamos hablado de la variabilidad de situación de los "polos" terrestres, el cómo influirá ese fluido en el movimiento de rotación de la tierra, y así.
Sin embargo, bastantes de los chicos "de letras" están distraídos, pasan del tema. Lo veo normal, en principio, parece ser que el tema no está en su centros de interés.
No obstante, aprovecho que lo que tengo entre manos y digo marcando un énfasis especial..."por cierto, estos colegas que están alrededor de la historia sabrán que aquí cerca, en Santa Fé (estamos en Atarfe) un personaje histórico utilizó los huevos para convencer a los Reyes Católicos de su sagacidad.
A ver, (y me dirijo especialmente a los "de letras", que ya han comenzado a atender con más cuidado)....¿hay alguien aquí que sepa poner un huevo "de pie"?.
Hay risas generalizadas, los más cercanos a la mesa del profe, cogen cualquiera de los dos huevos y tratan de ponerlos "derechos"...nada, imposible...
Sigo: "pues eso, señores, que Colón puso un huevo, de pie".
Imposible, dicen. No "se pone"....
Como es conocido, casco un poquito el fondo del huevo y lo pongo derecho, tanto el cocido como el crudo...
Muchos de los alumnos que han estado atendiendo todo el rato me miran con cara interrogativa...me están preguntando con la mirada si estoy hablando en serio o en broma...
Yo he seguido normal. Digo que, como tantas cosas del mundo que nos rodea, hay que investigarlo. Que, encima de la mesa está la demostración y que, al parecer, esa habilidad permitió -dicen- firmar las capitulaciones.
Suena el timbre, final de la clase y sale la gente. ¿Toda?, no; han quedado un grupo, bastante numeroso. Me dicen: "Rafa, ¿no les vas a decir que estabas de broma?".
Digo, "no, que lo investiguen"....

la inercia y el rollo de cocina

Tanto cuando estudiaba física como cuando traté de enseñarla, hacía mucho hincapié en observar los fenómenos físicos con los que convivimos habitualmente.
Así, una de mis demostraciones favoritas para que se aprehendiera el concepto de "inercia" era el señalarle a los alumnos que estudiaran cómo arrancaban una hoja de papel en el "rollo de cocina".
En principio, si el "rollo" estaba entero, podían tirar, sencillamente. Luego, a medida de que éste iba disminuyendo, habia que, o sujetarlo con la otra mano, o dar un tirón muy "seco" para que la inercia del trozo que quedara permitiera arrancar la hoja.
Pero, un día, en una reunión de padres y madres en mi instituto, me vinieron muchos a decir que, qué les decía yo a sus hijos porque andaban dando tirones fortísimos del rollo y volando éste por medio de la cocina...
Nada, estudiar la inercia...

años mal contados

Tuvo que ser durante el primer trimestre del curso 1999-2000. Me encontré con que, en varias ocasiones, los alumnos sacaban el tema del fin del milenio, de que en su familia había parientes que decían "saber" que iban a ocurrir grandes acontecimientos y, cosas similares.
El caso es que acepté´el tema, les invité a que soltaran todos los "fantasmas" que había por su alrededor, que si una guerra mundial, que si un terremoto, que... y tal y tal.
Yo trataba de desdramatizar el momento recordando que al final del primer milenio y, todo eso.
Tan sólo al cabo de un rato me di cuenta de que había una chica que no paraba de reir. Trataba de ser discreta, pero se estaba "partiendo de risa"....
No me estorbaba en absoluto, pero, en determinado momento, y viendo la inutilidad de mis esfuerzos por canalizar el tema, invité a la chica a que explicara sobre qué era lo que la hacía reir
Se levantó y, entre lágrimas sostenida de su risa mantenida, les dijo a sus compañeros -y a mí, claro-...
"Pero, ¿cómo os preocupáis por el año 2000?, ¡Si está mal contado!..."
¡Chapeau!¡Argumento genial!...¿qué hacía que ese año fuera el 1999?. Nada, un convenio. No podía tener relación con la naturaleza, en ningún momento.
Salí de clase con la sonrisa en los labios....¡"estábamos mal contados!"...

la pared fría

"principio de la pared fría".
Estamos en comentarios sobre aplicaciones de principios de la termo y, a la vez, de la teoría cinética de los gases y, liando unos temas con otros, los chicos empiezan a tener interés por la "condensación". Las ventanas de la clase están "empañadas" y aprovechamos la cuestión. ¿Cómo ocurre esa 'condensación'?. 
Algún dibujo en la pizarra. La máquina de Watt, el cómo conseguían que el pistón volviera a su sitio, unas partículas que se muestran con movimiento aleatorio y que en su recorrido chocan contra alguna 'pared' que absorbe parte de su energía cinética... y se frenan, se quedan pegadas. Llega otra partícula cede su energía y, se adjunta a la anterior.
No sé por qué, pero a tres chicos y una chica de la última fila les está gustando el tema de forma particular, cuchichean entre ellos y hacen preguntas...."Entonces.. cuando fuimos a la fábrica de congelados de ahí al lado, lo que había alrededor de nuestros cuerpos era condensación (habíamos estado en una cámara a -30º)...". Sí, efectivamente, contesto y acordarons que nos parecía tener niebla alrededor...
Y así, así, hasta que los interesados, cuchichean, se ríen más abiertamente y preguntan..."A ver, Rafa, siempre que hay un gas en un ambiente y hay alguna pared fría cerca, se condensará en esa pared". Digo que sí, como reflejo habitual del tema y, al ver la cara que ponen, atajo con toda la velocidad que puedo.
"Sí, gente, el principio de la pared fría funciona siempre.... pero alguna de las aplicaciones prácticas donde queráis utilizarlo, son más bien íntimas y las comentáis después en el pasillo"
La carcajada del grupillo es nonumental, los de delante se vuelven a preguntarles y, en un momento se extiende entre todos a qué se estaban refiriendo.
Nos reímos todos. Marranos.

¿por qué hay que estudiar?

¿Por qué hay que estudiar?
Porque sí.
Así, sin más.
El problema es que la respuesta a la pregunta primera tiene que darla alguna persona que tenga entidad.
Sería largo de contar, pero se puede. No obstante, como estamos en eso del humor, permítaseme contar el cómo viví eso de que había que estudiar.... porque sí.
Bachillerato desde los once años. treintay tantos alumnos por clase. De variada procedencia ya que es un instituto público en un pueblo industrial.
Estamos, los burguesitos, hijos de familias "medias", que nos vigilamos entre nosotros. Están los hijos de los mineros que aspiran a no repetir el puesto de sus padres. Están los agricultores que quieren subirse a un escalón que no sea el de su origen. Algunos hijos de comerciantes sueñan con tener una tienda mejor que la de sus padres.
Y, mañana, que es jueves, tenemos clase de: 1ª hora Lengua y Literatura, con un profe más serio que un ajo con la manía de que no falles en ortografía y escribas al dictado -en la pizarra- sin tener ni una sola vacilación.
Segunda hora: matemáticas, profe bajito, que saca a la pizarra a cualquiera de nosotros, al azar.
Tercera hora, francés. Un señor -francés- que quiere que te sepas las reglas sobre el acento circunflejo. Las pregunta y se rie de los fallos que tengas. Mañana es probable que me "toque".
Cuarta hora: Historia. Al principio de la clase saca a los que señale -según lista- al estrado. Les (nos, si te toca) la lección del día anterior según el libro. Si respondes bien, te sienta rápido, si no, aguantarás 10 minutos, de pie, delante de todos, tratando de no decir demasiados disparates.
Y, así, mañana, y pasado, y el otro.
Y descubres que "quieres quedar bien", que no te pillen por tonto, que quieres aprender algo que te sirva aunque sólo sea para jugar con el Meccano o hablar con un hermano de tu madre que es literato.....
Y, entonces, el miércoles, después de comer, juegas un rato y te pones a estudiar.
Que, ¿por qué hay que estudiar?. Porque sí.

los estudios cuestan dinero y alguien lo paga...

Es tarde y quiero acostarme pero no sin aportar lo siguiente:
Hace tiempo propuse que los ciudadanos recibieran las facturas de los servicios que reciben, si bien, si estos fueran públicos, se superpusiera el slogan "pagado por los impuestos" o algo parecido.
Pero, en el tema de la enseñanza se me ocurrió otra cosa. A saber:
Un padre -o tutor- va a hacer la matrícula de su hijo o tutorado. Entre los papeles recibe una factura -sin pagar- de, por ejemplo 4000 euros.
Al lado un papel explica -si se quiere así- en qué conceptos está atribuida esa factura y, avisa de que si su hijo o tutorado (////aaaaa, para que no me salga del discurso estético oficial), acaba el curso académico de forma normal (sin importar resultados, oiga, sólo el comportamiento), recibirá 100 euros de bonificación en su declaración de impuestos y, además, la factura de 4000 pagada.
Lo explicaré mañana mejor, pero por hoy, va sobrado.
Es una utilzación -como se suele hacer en otros casos- del dinero como herramienta social.
Ya digo, mañana lo rehago.





Esta aportación pretende ser una explicitación de lo que escribí anoche.
a) parto del hecho de que hay veces que se intenta regir el comportamiento humano a través del precio o de los impuestos sobre las cosas, es decir, encareciéndolas, abaratando o regalando.
b) los puestos escolares cuestan dinero. Parece interesante que la gente sepa que aunque no se cobre matrícula en cursos obligatorios y gratuitos, alguien ha pagado ese costo.
c) interesa tener el menor fracaso escolar posible. Tanto en el terreno académico como en el comportamental. Esos fracasos cuestan dinero, a las familias o al estado, a la colectividad.
d) Pues bien, propongo que, al matricular a algún alumno, se de a los padres una factura sobre el costo de puesto escolar que va a ocupar. El plazo de vencimiento es el final del curso académico.
e) Cuando llega el final de curso vendrán las "notas". Estas no interferiran, en nada, respecto a la factura,, serán las que sean y, en principio, no me debo meter en cómo operar a través del dinero para que sean buenas o malas. Esto sería otro asunto.
f) pero sí me meto en que si el alumno/a ha tenido durante el curso un comportamiento normal, sin sanciones, faltas injustificadas, etc.etc., se le devuelva al padre la factura como "pagada" y con una notificación para el I.R.P.F., en el que se le bonifique con una cierta cantidad.
g) Evidentemente los chicos con buenas notas y buen comportamiento tendrían esa factura pagada y con igual o mejor bonificación.
h) es algo que se me ocurrió hace tiempo para que las familias se vean involucradas en satisfacer de alguna manera el costo económico que supone un puesto escolar, tomen interés en controlar a los chicos y, en resumen, todos salgamos beneficiados.
¿Es una proposición con humor?. No, probablemente sea una forma de combatir el mal humor que nos entra a profes cuando vemos a chicos abandonados de responsabilidades y de control.
Gracias.

albañiles, profesores...

Supongo que más de uno de nosotros, -y más de dos-, han tenido que hacer obras en su casa. Han llamado a un "paleta" o "albañil" o como quiera llamarse al oficio y ha venido, han mirado juntos la obra a hacer y, por la razón que sea, ha sido contratado.
Al empezar a hacer la nueva obra hay que hacer, casi siempre, un poco de destrucción, romper un tabique, quitar un sanitario, lo que sea.
Más tarde o más temprano el trabajador de la construcción empieza a hablar mal del que te hizo esa obrita. "Venga, venga ud., por favor, pero ¿quién le hizo esto?¡es un verdadero desastre!"...
El contratador, yo, o usted, le dejamos hablar, y él sigue que sigue poniendo fatal al antiguo constructor.
Cuando empieza a hacer tu encargo, le puedes decir. Mire, usted dijo que el antiguo albañil era un desastre, puede ser que lleve razón, pero ahora está obligado usted a hacerlo no sólo mejor, sino bastante mejor que el anterior....
Pues algo así nos pasa a los "maestros". A mí me pasó. Llegué -o llegamos- a la institución que nos había contratado. Había en marcha una nueva Ley de Educación y, desde ésta, poníamos "a caldo" no sólo a la antigua sino a las costumbres ancestrales -decíamos- de la educación.
Estábamos obligados a hacerlo mejor, mucho mejor que los anteriores.
¿Lo hicimos?.
Tan sólo podría empezar a dirirmirse si una evaluación exterior, con la adecuación que hiciera falta, hubiera comprobado que nuestros resultados eran mejores que los anteriores.
Así, a cada revolución educativa o innovación pedagógica, se le podría pedir que, al menos, igualara a la anterior, pero con mayor eficiencia o, claramente, la superara.
¿Es así?¿Se va a aceptar que un evaluador exterior lo diga?¿Se va a asumir las correcciones que sugiriera ese examen exterior?
Si es así, ¡chapeau!. Si no lo es...

ohmio, watio, culombio

frase primera del tema de electricidad para 4º de ESO.
"Un ohmio se sentó en un watio y se rompió el culombio"...
Resultado: ya les "suenan" tres términos que tienen que ver con la electricidad...

La oscuridad no existe

Tetuán, Instituto Juan de la Cierva. Alumnos: un grupo formado casi exclusivamente por saharahuis que, a su vez, habían estudiado EGB (Ley 70) en el AAioun. Magníficos en lenguaje y sociales estamos ahora con algún problema en física y Quimica.
Ya había comprobado el curso anterior 84-85, que las palabras, en culturas que tienen relación semita, son extraordinariamente importantes.
Por ello, no me debe de extrañar que, cuando 'tocamos' fenómenos físicos que tienen que ver con lo que existe o no, haya algunas discusiones.
Un alumno particularmente, Malainine, enorme, pelo ensortijado y muy expresivo, es de los que propugnan por todos lados que si la palabra "oscuridad" existe, es que la oscuridad existe, nada de 'ausencia' de luz.
Así, el primer trimestre del 85-86, ha sido de polémica continua. El 'silencio', el 'frío', existen porque tienen nombre
Cuando, en la navidad del 86 bajamos al Sáhara, encuentro a Malainine entusiasmado: "¡Rafa!, ya he comprobado que la oscuridad no existe...mañana lo veremos.
Pues bueno, asumo, mañana me enseñarán que la oscuridad no existe.
Y, efectivamente, vamos con una panda entrañable de alumnos a un oasis que hay al este de la localidad. En plan de cordero, cuscús y cosas así.
Malainine me lleva a una cabaña de adobe que hay en el oasis. Dice: "Aquí comprobé que la 'oscuridad' no existe..vine una noche sin luna, me metí dentro, puse una manta en la puerta para que no hubiera agujeros que conectaran con el exterior, Esperé un rato, todo a oscuras. Me puse delante de la puerta y encendí una linterna y....¡no pasó nada!"...
Me mira expectante a ver si me he enterado.
O sea -le digo- tú esperabas sentir cómo la oscuridad pasaba a tu alrededor empujada por la luz...
"Exactamente", dice él. No pasó nada. O sea, que la oscuridad no existe y... yo, puse luz.
Aceptado. nunca se me hubiera ocurrido esa "prueba".

Exámenes finales

Pues tengo otro "invento" que recordar: Todos habremos pasado con mayor o menor susto la mera posibilidad de que, al final de curso nos hicieran eso... un examen final.
Cuando se extendió la "evaluación continua", empezó la decadencia de los exámenes como referentes de cualificación. Había, hubo y habrá (supongo) mil subterfugios para no "encerrar a los chicos con un papel delante".
Pues, a raíz de conversaciones con el alumnado, empecé a pergeñar algo interesante.
Sostenía -yo- que a quienes más interesaba que a nadie "saber" su "nota final -real", era a los mismos alumnos y, después de varias conversaciones convinimos en hacer exámenes finales.
Para no alterar ni conmover a los paladines de los trabajos, evaluaciones en equipo, etc.etc. se nos ocurrió poner un examen final, al estilo clasico, en los últimos días de actividad docente.
Se anunciaba que, en sí, si no se quería, no habría que estudiar nada especial, repasar, si acaso y, llegado el caso, los alumnos se enfrentaban a una hoja en la que, en el encabezamiento ponía "Contraseña", fecha, curso y demás datos de costumbre.
Yo corregía esos exámenes con el rigor normal y, en reunión al efecto leía: "Caperucita Roja, hubiera tendo un Notable", "Spiderman, un 5", "Batman, un 4".
Quienes quiera que fueran cada uno de ellos se quedaba con el mensaje y,
y, me llegó una señorita que decía ser "Caperucita Roja", que si no podía cambiar su nota, administrativamente acumulada, por la que había conseguido en ese examen. Lo que me pareció raonable y así hice.
Aquellos clandestinos que tenían baja nota no se identificaban, naturalmente, pero sí se iban con el mensaje sobre la altura de la calidad de sus destrezas finales. No "sabían tanto", como las puñeticas de la evaluación continua les había dado. Tenían -quienes las tuvieran- lagunas de conocimientos y se iban a casa enfrentándse con "su" realidad.
Que no es poco.

Ensayos de Exámenes

Uno de los hallazgos de mi vida docente -y confirmado en su atractivo aquí, a través de la red, por antiguos alumnos- era el de hacer "ensayos de examen".
No voy a ocultar nunca que los "exámenes" me han parecido -de siempre- una actividad educativa de primera magnitud: he propuesto entenderlos bajo el prisma de que son un buen ensayo para tomar decisiones en soledad, aparte de para lo que quiera que sea que valgan respecto a las notas..
Pues bien, desde que se puso de moda el que tuviéramos que dejar claro los "criterios de evaluacion", había que poner éstos en las "programaciones", etc., creí conveniente exponer los criterios de una forma mucho más fluida.
A saber.
Curso tal de cual nivel. Estamos en Marzo, convenimos en que el "examen" se hará el día 17, pongo por caso. A la vez, se dice... y "ensayo", el 15.
El día 15 entramos en clase. carteras y papeles debajo de las mesas, encima, el material de escritura.
Se entrega una hoja fotocopiada, que tiene el mismo formato que el que se usa para los exámenes normales.
Empiezan los alumnos a contestar y, al cabo de diez minutos dice alguien: "¿puedo sacar el libro?". Le digo que sí y que apunte la hora en el papel. Yo, lo hago en papel aparte: "pepito ha sacado el libro a los 10 minutos".
Trece minutos más tarde otro coleguilla, pide sacar el libro. Idéntica mecánica.
Cuando llevamos 40 0 45 minutos, empiezo a urgir que vayan acabando....
50 minutos. Fin del ensayo.
Empiezo los comentarios (en muchísimas ocasiones daba un "corrector" con las respuestas apuntadas).
A ver, Aquellos que han sacado el libro tan pronto, ya saben cómo están, 48 horas antes del examen formal, no saben más que la primera cuestión....aviso, les queda poco tiempo.
Pasamos a discutir la forma de las siguientes cuestiones... se van completando, un poco en plan telegrama y, cuando suena el timbre, los chicos saben con bastante aproximación qué es lo que les espera cuando se encuentren realmente solos.
Si alguna vez se me olvidó convocar el hacer "un ensayo", eran los alumnos quienes me lo pedían. Sabían de qué tipo de cosas les iba a preguntar... (¡ah!, por supuesto, el examen NO ERA EL MISMO -ni mucho menos- que el del ensayo, pero sí anunciaba que tipo de habilidades habría que tener...)
Los volvería a hacer.

martes, 7 de marzo de 2017

yo no soy ese...

Hace tiempo, yo, tutor de un curso de 2ºFPI-Electricidad (edad 16 años, aproximadamente), hay problemas en el curso, hay tensión entre los chicos y chicas (alrededor de 28-30). Todos los profes compartimos la observación y, sobre todo, el silencio que muestran ante nuestras preguntas. Estamos intrigados. Hay que hacer notar que hay un chico que, si no es líder, si parece buscar ese rol, que es extremadamente prudente con los profes, parece servicial (limpia la pizarra entre clases...), extremadamente educado, vamos, casi 'ejemplar'. Pues bien, un día se me ocurre promover, aprovechando la tutoría, un "rolle playing".
Llego a clase, con tarjetas de cartón en el que aparecen los nombres de los alumnos y alumnas. Un imperdible en cada una harán que no se caigan cuando se las pongan en su pecho. Reparto (lo había estudiado previamente) los nombres aparentando un azar. Doy el nombre del chico "ejemplar" a otro que, me consta, tiene personalidad y carácter. Empezamos a jugar y, para ello, hago como que estamos en clase. Tienen tan sólo encargo de comportarse cada uno como lo haría el compañero que tienen escrito en sus tarjetas.
Empiezo la 'clase' y el que hace de chico al que nos referimos, se pone de pie, eructa, hace el papel de expeler ventosidades, se levanta a incordiar a sus compañeras... y, el 'observado' se queja: "yo no hago eso".
De pronto, catarsis. Se ponen todos en pie y le dicen "eso es, exactamente, lo que tú haces.... eres un mal educado en cuanto se van los profes".....
Impongo tranquilidad y aborto el juego. Recojo las tarjetas y continúo la clase. El chico que nos preocupaba está trastornado. Pide permiso para salir y se lo concedo, pero con el encargo de que, en cuanto suene el timbre, venga a verme.
Acaba la clase y lo llevo a su casa. Sugiero a los padres que se quede en casa durante un par de días y que, después, siga la vida normal.
El grupo toma una nueva dinámica. SE convierte en jovial, alegre, y, aprovechando que el referido no está desafío al grupo a que, cuando vuelva hagan el esfuerzo de "borrón y cuenta nueva". Así lo hicieron. Una experiencia.

sábado, 11 de febrero de 2017

Historia de Atarfe

Lo que hoy es el IES "Vega de Atarfe" nació el curso 1979-1980 como Sección Delegada del Instituto Politécnico Nacional. Desde el principio estuvo ubicado en unas antiguas escuelas que estaban donde hoy está el Teatro de Atarfe. Estábamos poquitos. Creo recordar que tenía 9 profesores y alrededor de 90 alumnos que cursaban Electricidad y Administrativo. 
Las instalaciones eran todo lo antiguas que se pudiera decir. Hacía un frío de narices y hubo que pedir ayuda al Ayuntamiento para poder dar clase.
Nos dieron unas estufas de butano que no eran precisamente del último modelo. Se encendían a primera hora y, al cabo del rato había que abrir las ventanas para que se pudiera respirar.
Llegamos a hacer un convenio tal como que si en vaso de agua, dispuesto convenientemente en el exterior de la ventana se formaba una capita de hielo, interrumpíamos la clase y nos íbamos al patio a correr para entrar en calor.
Al cabo de un año o por ahí, conseguimos que nos dieran una ayuda para poner radiadores eléctricos en las clases y así lo hicimos, gracias a los profes y compañeros de electricidad que hicieron la instalación.
Aquello no 'cargaba' el aire, pero tampoco calentaba mucho.
Recuerdo el gran ambiente que teníamos aún a pesar de que había quien se encargaba de meter palillos en el candado de la cadena de la puerta. Entrábamos por una ventana y, dábamos clase.
En determinado momento, gracias a haber hecho campaña por los centros de básica de los alrededores, aumentamos bastante el número de alumnos y, se nos quedó pequeño. Había que aumentar el número de aulas que, en principio, eran más grandes de lo que las necesitábamos.
El ayuntamiento nos cedió unas placas de escayola para hacer los nuevos tabiques de separación, pero nos equivocamos de obra y las cojimos de otra que era particular. Nos denunciaron a la Guardia Civil que nos sugirió la fórmula de ir a la obra del Ayuntamiento, coger las placas que teníamos cedidas y llevárselas al denunciante, así ellos no tenían que cursar la denuncia. Pues así lo hicimos, y apuntamos la aventura a nuestra historia particular.
Nos regalaron chino para echar en el patio y uno de nuestros alumnos condujo el camión que trajo éste desde las canteras. Luego, entre un montón de nosotros, lo extendimos de manera conveniente.
.../....continuará

viernes, 10 de febrero de 2017

motos y bicicletas

esto, creo, tiene algo de gracia. 
Resulta que, por las razones que sean, he creído conveniente recomendar a adolescentes que, si pueden, 'retrasen' el comienzo de las relaciones sexuales completas. TAnto en mis hijos como en los alumnos y, si tanto unos como otros, me han preguntado al respecto, así se lo he dicho.
Pues bien encontré un medio divertido. Llego a clase y, en la praxis de que pueden preguntar lo que sea de lo que sea, un par de alumnos, 15-16 años, me dicen: "Rafa, ¿qué piensas acerca de que empecemos 'desde ya' a acostarnos con las novias o los novios?.
Dije lo normal: Primero: 10 minutos al tema, no más y sigo. "Un día le propuse a un amigo de confianza que le compráramos a nuestros hijos adolescentes,, unas motos y usándolas nosotros, nos pasearíamos por el campo.
Me contestó con una oposición tajante: Ni hablar, los chicos están en edad de bicicleta y tienen que usarla. Saben que si hacen un recorrido largo, tienen que volver, lo que hace que no sea tan largo. Tienen que cuidarla y yo, al cuidarlos, sé que mi área de atención, no excede de, digamos 10 kmcuadrados. En cambio, si compramos una moto el chico se encargará de sisar algo de dinero, su área de movimiento es mucho mayor y estará deseando coger la moto. Yo tengo un area de atención mucho mayor y, lo que es más importante.... el que empieza con la moto, no vuelve a la bicicleta....".
Me callo, los alumnos me miran con mucha atención, pero.... ¿qué ha contado Rafa?¿qué tiene que ver con el tema?....sigo en silencio. Y, de pronto, un par de chicos o chicas, sonríen con cara pícara. Se echan a reir y dicen, ¡claro!...Se va ampliando el número de sonrientes. Al cabo de un momento está todo el mundo riendo a mandíbula batiente.
Digo, ¿está contestado?. Todos: Síiiii.