jueves, 23 de abril de 2020

¿Fallos en los planes?

En los primeros años de mi vida profesional me apunté, con todas las ganas del mundo, a probar juegos y mecanismos docentes "innovadores".
En aquellos tiempos se había promovido un contacto entre formas que se usaban en las empresas modernas y las tareas docentes. Más o menos giraban alrededor de las "dinámicas de grupo".
Así, como, además, habámos puesto en marcha lo que entendíamos era "Educación Personalizada", trabajábamos con "fichas" (Hechas por los profes, naturalmente) y, después, hacíamos "puestas en común" previas reuniones de pequeños grupos.... en fin, un buen teatro del que aún hoy conservo sensaciones variopintas.
En algunos de los casos, cuando se trataba de hacer planes de conjunto, para actividades complementarias, para resolución de algún conflicto, se acudía a esas dinámicas y pasábamos por bombardeos de ideas, phillips 66, roll playings y demás, como digo, teatro.
Pues bien, en un momento determinado, añadimos una cuestión para salir adelante con cualquiera de los planes que fuéramos a hacer.
Era añadir, al final de la actividad, la cuestión "¿de cuántas formas puede fallar nuestro plan?".
Y, ahí, tuvimos un éxito magnífico
En un caso determinado salió una respuesta poderosa.
"De todas".

viernes, 3 de abril de 2020

La "sombra" es el 86% del radio.

Las enseñanzas de casi cualquier materia en los Centros de Formación Profesional, han revestido para mí un gran interés y una buena porción de desafío.

Yo siempre he explicado, es un decir y ustedes perdonen, Física, Química y Matemáticas. En algún caso prácticas de taller y alguna complementaria.

Pero la misma Física y Química no es la misma para la rama de Electricidad, la de Automoción (que no es MUY diferente) o la de Adinistración.

En esta sí que es claramente diferente. La Física adquiere una relevancia extraña porque toma un carácter de instrumento para que no les "tomen el pelo" (p.ej., a la hora de calcular factura de costes de fluidos eléctricos o combutibles) o algunas cosas que son susceptibles de cálculos técnicos.

Pero, imagínemonos tener que explicar trigonometría -ya sea para matemáticas puras o para algún auxilio de la física-. Era una tarea ardua y pesada.... hasta que se me encendió la bombilla de las ideas.

Fue de pronto: inspiración y ejecución. Dibujé un "radio" (señalando un arco) en la pizarra. Dije sobre qué eje se medía el seno y sobre cuál el coseno y.... hablé de "sombras". Es decir, como si el radio hiciera una sombra sobre cada uno de los ejes según cómo se le iluminara.

Bien, ya tenía los componentes. Repeti esos nombres de seno y coseno varias veces y, ahí empezó la novedad.

Moviendo el "radio" hacia un lado u otro se "veía" como las sombras eran mayores o menores y, como siempre se suelen trabajar los mismos ángulos, los nombre..¡con porcentajes!.

Así, dije, para un ángulo de 60º, el seno es el 50% del valor del radio y el coseno el 86%. ¿En 45º, ¡los dos iguales!, el 70,7%....y así, cuanto hiciera falta.

Claro, ocurrió lo que tenía que ocurrir, aquello funcionaba bien pero un día un compañero de tecnología administrativa que manejaba bien la trigonometría tradicional, vino a pedirme "cuentas". "Oye, ¿cómo se te ocurre decir que el coseno de 30º es el 86,% del radio?!.

Y, con un buen ambiente le dije...¿Es que no es verdad?....