Yo creo que bastantes de las 'mejores' clases que he impartido han nacido en mi casa. Es decir, una tarde normal, con los hijos y viendo la tele con ellos, asistimos a una magnífica sesión de dibujos animados.
Concretamente, episodios del "coyote y el correcaminos". Nos reímos con ganas y, de pronto, surge una idea: ¿Y si utilizara las contradicciones físicas que hay en estas películas para las clases?¿Y si hiciera -en física- una especie de comentarios de.. películas sobre las piedras que echa el coyote sobre el correcaminos?¿ Y si....?
Te acuestas dándole vueltas al magín y, al día siguiente -o a los dos o tres días- encuentras la ocasión.
Cuarto de "ESO", tema de iniciación a la Inercia, caída de graves, velocidades, aceleraciones, todo eso.
Impartes el tema, invitas a que saquen conclusiones, encargas que se traigan de casa todas las observaciones que puedan y prometes que, al dia siguiente, van a tener una sorpresa.
Por una intuición que te ronda hace algún tiempo preguntas a la clase si alguien tiene idea de por qué surge la risa ante una serie de situaciones. Hay un bombardeo de ideas, se nos ocurren a todos un montón de cuestiones pintorescas y, al final, sugieres la explicación de Victor Hugo: "el absurdo súbito". Es decir, esa chispa inesperada que sale en una situación normal.
Aclaras algunas cuestiones y pones en el video una selección de "cortos" del Coyote y el Correcaminos.
Desde el principio, lógico, risas desenfadadas, más carreras, más risas, etc.
Pero, en un momento determinado -que he llevado preparado- pausas uno de los "cortos". En él, una piedra que ha arrojado el Coyote sobre el pájaro, y que ha provocado también la caída del Coyote, vemos cómo el animal adelanta a la piedra hasta que se coloca debajo. Claro, le cae encima.
Imagen fija y preguntas, ¿por qué es gracioso?.
Los más atentos -supongo que también han interiorizado leyes y fenómenos que tienen que ver con la gravedad- saltan rápido: ¡es imposible!....
Diálogo divertido con partidarios de una y otra cosa y, de pronto, dice uno de los alumnos más "serios".
"Rafa, es imposible hacer un análisis de estas películas, nos distraen muchísimo las caras divertidas que tienen el Coyote, de malo y el pájaro, de pícaro".
Concretamente, episodios del "coyote y el correcaminos". Nos reímos con ganas y, de pronto, surge una idea: ¿Y si utilizara las contradicciones físicas que hay en estas películas para las clases?¿Y si hiciera -en física- una especie de comentarios de.. películas sobre las piedras que echa el coyote sobre el correcaminos?¿ Y si....?
Te acuestas dándole vueltas al magín y, al día siguiente -o a los dos o tres días- encuentras la ocasión.
Cuarto de "ESO", tema de iniciación a la Inercia, caída de graves, velocidades, aceleraciones, todo eso.
Impartes el tema, invitas a que saquen conclusiones, encargas que se traigan de casa todas las observaciones que puedan y prometes que, al dia siguiente, van a tener una sorpresa.
Por una intuición que te ronda hace algún tiempo preguntas a la clase si alguien tiene idea de por qué surge la risa ante una serie de situaciones. Hay un bombardeo de ideas, se nos ocurren a todos un montón de cuestiones pintorescas y, al final, sugieres la explicación de Victor Hugo: "el absurdo súbito". Es decir, esa chispa inesperada que sale en una situación normal.
Aclaras algunas cuestiones y pones en el video una selección de "cortos" del Coyote y el Correcaminos.
Desde el principio, lógico, risas desenfadadas, más carreras, más risas, etc.
Pero, en un momento determinado -que he llevado preparado- pausas uno de los "cortos". En él, una piedra que ha arrojado el Coyote sobre el pájaro, y que ha provocado también la caída del Coyote, vemos cómo el animal adelanta a la piedra hasta que se coloca debajo. Claro, le cae encima.
Imagen fija y preguntas, ¿por qué es gracioso?.
Los más atentos -supongo que también han interiorizado leyes y fenómenos que tienen que ver con la gravedad- saltan rápido: ¡es imposible!....
Diálogo divertido con partidarios de una y otra cosa y, de pronto, dice uno de los alumnos más "serios".
"Rafa, es imposible hacer un análisis de estas películas, nos distraen muchísimo las caras divertidas que tienen el Coyote, de malo y el pájaro, de pícaro".