domingo, 27 de septiembre de 2015

sigue el Viva España y, ahora, las clases dominantes....

A la vez que mi cuento sobre la "lucha" entre el "Cara al Sol" y el "Viva España", teníamos en "El Suárez" un profesor altamente peculiar. Pequeño, ataviado con una cartera de cuero que tenía que ser, al menos del XIX, un "seitas", azul, que estaba hecho a su misma escala y con cara de pocos amigos.
Fumador empedernido y arrumbado en una clase de la esquina del primer piso, nos impartía clases de Historia.
Es posible que la asignatura se llamara, como tantas veces, "Geografía e Historia", pero no tengo ningún recuerdo sobre la primera.
La clase, el aula, era de bancos de estructura de fundición, para seis alumnos cada uno de ellos y en los que se abatía o levantaba el asiento para facilitar sentadas o salidas.
Creo recordar que leíamos la lección de un libro gordo que ya tenía algo de color en la portada y alguna grafía moderna.
Las clases eran bastante plomo, tan sólo atendían, y entendían de ellas, los compañeros más cualificados. El resto aprendíamos las coletillas que había que decir en los exámenes, y, al final, y aquí viene lo interesante, si querías aprobar, tenías que poner algún lema tipo "Viva Franco" o "Viva España".
También con este profe hicimos lo posible para aquilatar esos "gritos"
Pedimos, al director, que impidiera la obligación de escribir los lemas para conseguir el aprobado.

Después de la visita a D. Federico, tuvimos a un profe más hosco, más fumador y más mal encarado, pero, poco a poco, fuimos ganando terreno y, creo recordar, los lemas políticos se fueron dilyendo a medida que avanzaba el tiempo.


Mi peor problema no fue este, sino otro, que, jodidamente, tiene parecidos.

Al cabo de un montón de años, posiblemente 25 o 30 después, me dió por hacer la carrera de Psicología. Novedosa especialidad recién aparecida en la Universidad de Granada. Ya era profesor, aunque interino, y mantenía una propuesta importante sobre las aportaciones que la Psicología podría aportar a cualquier profesor, fuera de la materia que fuera.

Bien, estabamos en el "nocturno", en el Hospital Real. Estábamos bajo la L.G.E., y como quiera que se había subido el "nivel" de exigencia estudiantil cara al Magisterio -era o iba a ser carrera universitaria- componíamos los cursos multitud de profesionales de la tiza que, queríamos acompañar estudios o preveían la necesidad del títuo para las futuras homologaciones.

Dábamos "Lengua" con una reconocida política de izquierdas, que tenía ante si una carrera prometedora y así fue.

Pues bien, con los comienzos, creo, del estructuralismo, con D. Fernando Saussure y con estructuras parecidas, teníamos unas clases que se derivaban muy fácilmente en.... apologías políticas....

Lamento, de verdad, no recordar con más detalle las argumentaciones vertidas en estas por las que, casi indefectiblemente, la forma del lenguaje ....acababa en echarle la "culpa" a "las clases dirigentes".

No decía yo que no, porque, de alguna manera, pertenecía en gran parte al mismo mundo de análisis político.... pero sí, sin embargo, empezó a cansarme tanta cantidad de causalidades.... me daba en la memoria algo parecido, algo repetitivo y algo que se llegaba a desproveer de sentido.

Pues nada, una tarde, después de las clases le dije a la "profa" que la invitaba a café o cerveza, y nos fuimos por los jardines del triunfo hacia "El americano", que estaba en la esquina de abajo.

Le conté lo de las clases de Historia del Instituto y, le dije que, a veces, la obligación de acompañar una descripción de la culpa de la clase dominante en los exámenes que nos hacía hacer, estaban fuera de la libertad de análisis y que.... sonaba muy a viejo el repetir cansinamente una solución única de los problemas.   Como se ve fui bastante diplomático porque, en realidad, no quería disgustarme con ella y.... decir lo que quería decir. Las "causas" suelen estar claras en el estudio de las ciencias positivas, pero, fuera de ahí....

Acabamos la cerveza, fuimos y, a partir de ahí, hubo menos culpas y menos clases dominantes. La verdad es que las clases dominantes siguieron -y siguen- existiendo, pero ya no te las encontrabas diez o doce veces en cada oración gramatical.


viernes, 31 de julio de 2015

educación - 001

El tema que quiero sacar toca varios problemas que llevan saliendo unos días en FB. De un lado, "la educación", en sus parámetros de equidad, calidad, resultados, fracaso, etc.,etc., de otro -entre otros, claro-, la laicidad y todo lo que toca a religión, religiones, filosofías, etc.

En ambos casos me autoincrepo sobre lo que, en algún momento, quise aportar sobre lo que la ciencia puede aportar a la vida social.

Empecemos por la Educación. Entendiendo por tal, porque si no, no nos vamos a entender, aquel conjunto de actividades, inversiones, direcciones, propuestas, conclusiones, políticas, etc.etc., que tienen que ver con que hay un "saber" que viene a estar recogido por una sociedad, p.ej., a través de las enciclopedias (y más cosas, claro) y el hecho de que hay individuos, jóvenes, adolescentes y maduros a los que les -nos- viene bien asumir, acoger, aprehender, aprender, todo lo que nos puedan enseñar.

El problema es que el proceso "enseñanza-aprendizaje".... ¡no es causal!. Sostengo que, en ningún momento, podemos decir "yo hago esto para que aprendas.... y resulte; lo hayas aprendido". O sea, que todo el ámbito educativo -o casi todo, no quiero ser exahustivo y correr riesgo de contradicciones- está montado en base a creencias.

Creemos que, yo, profesor, después de las reflexiones, cursos, capacitaciones, etcetcetc, cuando delante, física o virtualmente, de una serie de aspirantes al saber, hago, propongo, incito, motivo., etc. (¿nos vamos dando cuenta del bagaje tan complicado que tiene esta actividad social?), a uno,dos o varios "aprendientes", existirá una probabilidad -no determinada- que uno, dos o varios, "aprendientes", hayan llegado a calar con el mensaje que se les ha expuesto.

O sea, que, para más complicación, al definir las calidades de un sistema educativo, tendremos que tener en cuenta que.. no tenemos -casi- nada seguro.

Estaba claro, los problemas que tienen que ver con las creencias han de ser definidos por la sociedad civil en el ámbito de que, en ambientes democráticos -por supuesto- nadie imponga UN -o UNA- sistema o forma de entender el proceso.

No deja de ser curioso. En "pleno franquismo", con la L.G.E., imbuidos aún por una psicología conductista que pretendía, (pretendió, más bien) tener mecanismos causales, se decía que "la educación es lo menos normatizable de las actividades civiles" (he citado la idea, no recuerdo palabras exactas).

Lo que sí es la Educación, porque es un proceso social, es un ámbito en el que todos estamos convocados a "saber" del tema, porque, queramos o no "lo usamos" en propios y extraños y, haciéndolo con la mejor voluntad del mundo (p.ej., con los hijos), vamos teniendo los resultados... que van saliendo.

Volveré sobre el tema.

martes, 28 de julio de 2015

viva España contra cara al sol

Si me pongo a pensar un rato, igual digo de qué año estoy hablando. Pero, año arriba o año abajo, no es relevante en demasía. Sí, sin embargo, la edad que teníamos cuando ocurrió.

Estábamos en el curso 4º de Bachillerato, de la ley, creo de 1957, Era un curso importante, personal y socialmente hablando, ya que, después, "pasábamos" la reválida y suponía que teníamos ya un nivel 'elevado' de conocimientos.

Creo recordar, pero habría que mirarlo en algún texto sociológico, que, una vez acabado este curso -o el que lo hubiera equivalido en alguna antigüedad-, podríamos ser llamados con el "don" delante del nombre. Lo cual era, no cabe duda, un dato relevante.

Pues bien, estamos en 4º, en pleno franquismo... a ver, hago el esfuerzo, tenía que ser hacia 1963 o por ahí. Tenemos clase no sólo de religión, por favor, sino de una materia que se llamaba "Formación del Espíritu Nacional". F.E.N., en su acrónimo y de la que habría que hablar en otra ocasión.

Lo que viene a cuento es que, a la edad que teníamos en ese curso, éramos capaces de leer sutilezas en el ambiente político que nos rodeaba. Por ejemplo, en lo que viene al caso: Teníamos un profesor de tal asignatura que era un hombre un poco, tanto, mucho,... especial.  Dependía del "Movimiento Nacional", es decir, que no era un profesor "normal" al uso. Abogado, discplicente o insultante con todo lo que le rodeaba, según le fuera el momento... En fin, especial.

Vamos notando,... ¡ay!, ¡acabo de caer!... estábamos en vísperas de los "25 años de Paz"... O sea, en pleno período de exaltación de Franco y sus secuaces...y, como he empezado a decir que, notamos como toda España -todo el país, diremos después- que se van repitiendo los "slogans", lemas y parafernalia triunfalista que se repite hasta la saciedad.

Deduzco que, el profe de FEN, tenía que hacer algo al respecto. Se nos anuncia -ahora no recuerdo por quién- que, a partir de cierto día tendríamos que, en uno de los patios interiores del "Padre Suárez" reunirnos a ¡izar la bandera!...

Nos quedamos bastante sorprendidos. No creíamos que hubiera ambiente político en el Instituto. De alguna manera el "Suárez" era, -por llamarlo de alguna forma- liberal. Sabíamos que contábamos con un claustro solvente, con muchos profesores distinguidos por sus méritos académicos y, lo que es más importante, en clase, ninguno de los "profes" hacía comentario alguno respecto a la política... aunque esto habría que matizarlo.

Pues bien, empieza el suceso. Nos vemos un día, "formados" -como en Gimnasia, perdón "Educación Física"-, toda la clase de 4º. Uno de nosotros ha sido designado para manejar la cuerda que sube la bandera. Empieza el profe de FEN... "... cara al sol, con la camisa nueva......" y, así, hasta al final.

El compañero que ha actuado sobre la cuerda, supongo yo que, suponiendo él que había que acompasarse a la música, ha llevado la bandera hasta su cota más alta. De pronto, al acabar, el profesor de FEN, Grita "¡Viva Franco!,¡Arriba España!.... a lo que nosotros, por aquello de la respuesta condicionada, contestamos "adecuadamente".

Pasan varios días y se va repitiendo el tema. Pero no estamos contentos, "aquello" no es natural, al menos para nosotros, no hemos tenido especial devoción a los símbolos patrios y ya teníamos -o habíamos tenido- algún profesor que nos hacía decir lo mismo en sus exámenes de Historia. No, vamos que no, que no nos gusta, ea.

Empezamos a cavilar y, después de unos cuantos intentos, formalizamos una alternativa. Vamos a ir al director y vamos a "quejarnos", pero ofreciendo una alternativa. ¿Cómo se nos ocurriría eso?.

Le vamos a decir que, como quiera que el "Cara al sol" es un himno de un partido y en la enseñanza pública no hay partidos, pues, que queremos cantar el "Viva España", para nosotros el himno "nacional" (no sabíamos que la letra era de Pemán, que no estaba reconocida como letra, etc.etc.).

¡Pues fuimos!. Fuimos a ver a D. Federico del Valle Abad, catedrático de francés y... lo pusimos en un apuro político. Suponemos que tuvo que hablar con el "tacones" (profe de FEN) y mostrarle nuestros argumentos.....

El caso es que, creo recordar que sí llegamos a cantar el "Viva España" durante la izada de bandera... pero, ¡ah!, también habíamos reivindicado no decir "Arriba España" por aquello que era una voz de partido,...no era "nacional". Y, ya sea por nuestra incultura política o la incultura política de nuestros mentores políticos... pues ¡había colado!.

En fin, tres o cuatro días con nuestra ingenuidad "....alzad los brazos, hijos del pueblo español", y, ¡Víva España!.... y, se diluyó. Un día no fuimos, y, al dia siguiente tampoco y, así, así, "fuese y no hubo nada".

Pero, ¡que duda cabe!, ¡ya teníamos un "galón" de antifranquistas!, ¿no?.

martes, 7 de julio de 2015

poneros derechos, por favor!

Año 1985. Aula 15, creo, del I.E.S. "Juan de la Cierva", de Tetuán, Marruecos.  Curso, creo recordar, 3º de Oficialía o Primero de Segundo Grado de F.P.II. Asignatura, física y química, no, perdón, en ese curso era sólo Física.
Aula grande, dedicada fundamentalmente a exámenes, asistentes unos 28 - 30, todos varones y de orígenes variopintos.  Como después se verá.

Profe en la mesa, cerca de la pizarra, examen entregado con fotocopias, y silencio normal en esas situaciones

De pronto, advierto que, vistos en general, están dispuestos de forma rarísima. La distancia entre las mesas, relativamente separadas, es la normal, .... pero no hay ninguno, contiguo a otro, que esté inclinado de la misma forma.

Digo, de manera normal, "¡Por favor!,¡Poneros derechos!".

Mirada asombrada de la totalidad de los presentes, Alguno, me parece que fue Reda, con el que sigo en contacto, que me dice con mirada de asombro "¿Cómo?".

Me callo y cada uno de los alumnos prosigue con sus respuestas.

Me paseo por entre las mesas y compruebo un proceso asombroso. Cuento los que hay zurdos y los que hay diestros, cuento los que tienen como lengua materna el árabe o el español, Cuento los que hay de origen, digamos, ambicultura, sigo mirando y, compruebo que ¡todos están derechos!.

Es decir, los que tienen como lengua materna el árabe... y son diestros, escriben -de izquierda a derecha, claro- con la hoja, digamos, inclinada a izquierdas, pero ¡escriben desde encima de la hoja!. Es decir, están escribiendo, respecto a la hoja... de derecha a izquierda.

Los que tienen lengua materna hispano-francesa, son diestros, escriben, digamos, normal, hoja normal y desarrollo normal, Pero los zurdos, ¿cómo ponen la hoja?. Algunos escriben ¡por encima de la hoja!, es decir, desde arriba hacia abajo, pero sin taparse la escritura.

Si sigo, me hago un lío. Pues bien, lo curioso, de los cuerpos, es que, cada uno de ellos ha adoptado una forma, respecto al pupitre, que le sea adecuada para el "apaño" que haya hecho con su escritura.

Total. Un lío de posturas imponente, sobre el que me gustaría hacer un esquema gráfico alguna vez y, exponerlo aquí.

Pero, una conclusión.... Todos estaban derechos....

lunes, 15 de junio de 2015

derecho a la salud - derecho a la educación

CURIOSIDADES 
 Publicado  por mi, en el tablón de anuncios de mi centro.


A raiz de preparar el "socratitos" que tenía que ver con el aniversario de la Constitución, en diciembre pasado, me salió una reflexión que me parece interesante de todo punto. Como quiera que algún avispado compañero (o compañera) ha establecido el Rincón del Debate en este sitio del Tablón de Anuncios de nuestra sala de Profesoras, aprovecho para ponerlo a disposición de todo el mundo.
Se trata de comparar el "derecho a la Salud" con el "derecho a la educación".



En ambos casos se parte de un mismo punto: El establecimiento de tales derechos supone que la colectividad asume su atención mediante la creación de estructuras que posibiliten alcanzar la salud y alcanzar la educación...
Pero, a partir de ahí.... 

Derecho a la salud
Un enfermo (demandante de atención), pide a la estructura sanitaria que le atienda. Cualquier profesional del ramo, una vez oída su necesidad, establece el diagnóstico y el tratamiento.
Respecto al proceso pueden ocurrir cuatro casos:

A)             El enfermo obedece a las prescripciones del tratamiento y alcanza la salud deseada.
(Caso normal que debe ser, lógicamente el más frecuente)
B)             El enfermo no obedece a las prescripciones, pero -a pesar de esto- se cura.
(Caso normal por no excepcional pero que, como se puede deducir no cubriría -por probabilidades- el caso de enfermedades realmente graves)

C)             El enfermo obedece a las prescripciones, pero no funciona el proceso y no llega a alcanzar el grado deseado de salud. En el peor caso, se muere...
(Caso indeseable, pero que obviamente se da, y que obligaría a la estructura a analizar qué es lo que ocurre con todos los elementos que hubieran intervenido).

D)             El enfermo no obedece a las prescripciones y no se cura.
(Caso no deseable, tampoco, pero que reviste -en principio- una menor necesidad de  análisis: hay una variable que es bastante significativa...)

Derecho a la educacion:
Un alumno (demandante de atención), pide a la estructura educativa que le atienda. Cualquier profesional del ramo, una vez estudiado su situación en los planes, lo sitúa en un curso determinado.
Respecto al proceso pueden ocurrir cuatro casos:

A)             El alumno obedece a las prescripciones del tratamiento y alcanza los objetivos deseados.
(Caso normal que debe ser, lógicamente el más frecuente)
B)             El alumno no obedece a las prescripciones, pero -a pesar de esto- "aprueba" = alcanza objetivos....
(Caso normal por no excepcional pero que, como se puede deducir no cubriría -por probabilidades- el caso de estudios realmente complicados)

C)             El alumno obedece a las prescripciones, pero no funciona el proceso y no llega a alcanzar el grado deseado de los objetivos. En el peor caso suspende y abandona el proceso.
(Caso indeseable, pero que obviamente se da, y que obligaría a la estructura a analizar qué es lo que ocurre con todos los elementos que hubieran intervenido).

D)             El alumno no obedece a las prescripciones y no alcanza sus objetivos
(Caso no deseable, tampoco, pero que reviste -en principio- una menor necesidad de  análisis: hay una variable que es bastante significativa...)


La curiosidad  radica en el final de todo el proceso.
a)     En el caso de la estructura sanitaria, se supone que cada uno de los casos recibe un sitio en los estudios de rentabilidad de la estructura, características de la misma como servicio y estadísticas al respecto.

b)    En el caso de la estructura educativa, antes de llegar al estudio de la calidad de servicio, estadísticas al respecto, etc., .... se somete a votación si cualquiera de los casos es, realmente, como es, ya que la estructura no es capaz  -al parecer- de enfrentarse los hechos tal como se presentan día a día




jueves, 30 de abril de 2015

las ponderaciones de papá....-1-



Estoy pensando en hacer relatos cortos que recuerden conversaciones con mi padre. He aquí uno.

 Viene a cuento porque veo con preocupación el maximalismo en el que caemos de manera continua. Parece que, cualquiera de nosotros, tiene UNA solución, y SENCILLA, para casi cualquier cosa que nos rodee. Yo era -a lo mejor, sigo siendo- así. Por ejemplo, en mi adolescencia "revolucionaria", creía saber de todo y tenía solución para casi todo (ya no, felizmente, creo). Entonces, en una conversación con papá, me preguntó: "Rafa, ¿te sabes la ecuación de Newton? - Sí, claro... ¿cuantas variables tiene?....- cuento F (fuerza) G (una constante, de "ajuste"), masas y distancia.... Y dice mi padre: ¿Vale para todo el ámbito universal?... Digo, sí, creo. Me corrige, No, recuerda que en el ámbito intraatómico no funciona y.... no tenemos constancia de que funcione, realmente, en distancias intergalácticas....Me quedé callado porque preví el final.... "O sea, que una ecuación - de carácter unversal- con cuatro variables... TIENE LÍMITES", "¿tu crees que una solución -se refería al ámbito político, social, con un montón enorme de variables, tiene una 'tiene UNA SOLUCIÓN SENCILLA.... de ámbito universal"?. Mi respuesta: silencio.

martes, 7 de abril de 2015

¡Gazofiláceo!



Tengamos la suerte de tener parientes cultivados y originales. Un hermano de mi madre, o sea, tío natural, era un hombre realmente excepcional, médico -de todos y para todos-, artista -dibujante de tronío y soltura-, simpático, agradable, cariñoso, etc.etc.

Pues bien, una de las cualidades más significativas de este hombre, era su originalidad. Usaba términos que, por su sonoridad y extrañeza, llamaban mucho la atención. Una de ellas era la que da lugar a este artículo. La utilizaba, por ejemplo, para regañarnos: "rafalillo, ¡eres un gazofiláceo!" y, uno, sorprendido por el término y asustado por lo que éste pudiera describir.... se portaba bien.

Con el tiempo, aprendí su significado así como otros términos que, como se verá, resultaban muy útiles para determinados usos.

Ya profesor, alguien me indicó -supongo que alguno de letras-, el sentido de que los tacos y los insultos tuvieran vocales fuertes, consonantes sonoras y, de alguna manera, fueran términos muy llamativos. Pues bien, en determinado momento, ante un pequeño jaleo en clase y, como es lógico, con ánimo de tranquilizar a la colectividad, dije con una intensidad de voz más o menos adecuada: "chicos, sois unos gazofiláceos".

No tenía que haber usado el término en ese grupo porque resultó tremendamente eficaz: silencio, puesta en marcha de libretas o libros  y, el problema ".... fuese y no hubo nada".

Pero, al día siguiente o un par de días más tarde, llega una compañera, tutora del grupo al que refiero la anécdota y, con voz algo seria dice : "Rafa, no sé qué es lo que has liado, pero hay ahí un padre que viene a quejarse de que has insultado a su hijo"....

Parece interesante señalar que mis relaciones con la compañera no eran, precisamente empáticas. Es decir, ambos -cada uno por su lado-, pertenecíamos a grupos de colegas no muy afines y, por tanto, digamos, el tono con que me fue dicha la frase entrecomillada de arriba, tenía más de regaño que de aviso. Algo así como "te he pillado has tenido un fallo que... podré utilizar alguna vez".

Acompañé a mi colega hasta el padre y, claro, me iba riendo por dentro así como preparándome para la seriedad del momento...

El padre me saluda, muy serio -la colega también lo estaba, claro- y, después de las salutaciones de rigor, describe la situación de que "el otro día se enfadó usted con los chicos y los insultó". 

Pido descripción del insulto y lo suelta: "dijo ud., que eran unos gazofiláceos".

Pues sí, señor, le contesto, me ratifico en el término, a la vez que pongo encima de la mesa un tomo de la Enciclopedia Larousse que corresponde al término tan traído y llevado.

Le doy a leer el termino y, con cara de asombro, lee algo así -cito de memoria- "lugar que, en el Templo de Salomón, se recogían las ofrendas de los fieles".

Me echo a reir y le digo: Mire usted, en los momentos en que hay que imponerse -ya seamos padres o profesores-, hay que decir términos que sean sonoros y, al menos, parezcan importantes.  Ahí tiene uno. Los críos respondieron y el término sirvió. No era congruente con el problema, no hería a nadie, no significaba nada que tuviera que ver con valoraciones... pero sirvió. ¿Qué más quiere?.

Lógicamente, se acabó el problema, balbució una disculpa y fuese, pero sí hubo algo...

Le dije a la colega que había metido la pata. Que estaba bien que no fuéramos empáticos, pero no tenía por qué alegrarse por "haberme pillado". No me había pillado.

Nota.- Cuando usar términos así se convirtió en una costumbre para mí, traté de corregir su dicción ya que me había dado cuenta de que, en este caso, es más correcto -aunque hay versiones- decir "gazofilacio". No obstante, si alguien quisiera utilizarlo, le recomiendo poner acento y cambiar la i -más suave- por una e, es decir, como mi tío.




martes, 31 de marzo de 2015

la tierra es un huevo



Tema 14.-  El planeta tierra, tamaño y formas. La atracción gravitatoria.  Variaciones de la misma. Campo magnético. Los polos magnéticos.... y unos cuantos epígrafes más. Pueden ser estos u otros.

Lugar: aula del sótano, un Instituto de Formación Profesional del norte de Marruecos (de la L.G.E., 1970), curso 2º F.P.I, rama electricidad Tema común a las ramas que allí se imparten.

32 alumnos, la mayoría propios del país, cuatro o cinco españoles y uno o dos de origen aleman-marroquí o algún otro maridaje poco frecuente.

Ambiente, normal, en la pizarra hay un dibujo del geoide achatado por los polos, los continentes se representan de manera esquemática y una línea de ecuador marca la división entre los dos hemisferios.

La atención es normal, algún chico -no hay chicas-, interviene preguntando sobre cómo está de "arrugada" la zona que corresponde al paralelo que atraviesa Marruecos. Comentamos alguna peculiaridad de meridianos y paralelos, así como la zona horaria que Marruecos ha escogido y... seguimos.

De pronto una voz, normal, "la tierra es un huevo".

Como en ocasiones precedentes ha ocurrido en clase que algún alumno me ha cuestionado algún aspecto científico, relativo a aspectos que "salen" en el Corán. Desde casi principio de curso, yo llevo a clase de física y química, un ejemplar -en castellano- del libro sagrado.

No hay problema. Demando al alumno que me diga en qué aleya sale esa frase y me la sitúa rápidamente en el texto: Efectivamente, en el libro aparece "la tierra es un huevo",

Desde la pizarra rindo homenaje a la frase. Dibujo un huevo de la mejor manera posible y señalo que, si éste -puesto de manera vertical respecto a su eje máximo- lo aprieto hasta que quede más aplastado, quedamos en una forma parecida al geoide que hay dibujado a la izquierda. O sea, que, aceptable. Es más, indico que es significativo que, si alrededor del año 670 de nuestra era  -o por ahí-, alguien propuso de manera tan clara una forma de la tierra tan acertada tiene mi más sincero homenaje.

Ello marca un impasse. Hay alumnos que preguntan: "¡ah! ¿y de qué otra forma se podía haber concebido la forma de la tierra"?.

Dibujo una tortuga, que sostiene a tres elefantes, que sostienen a su vez una plataforma más o menos plana.... todo esto. Que, no obstante, hay algunos arriesgados pensadores que, anteriormente a esto ya habían propuesto la forma esférica...Que hubo quien, valiéndose de la llegada de luz solar al fondo de dos pozos, sacó conclusiones muy precisas respecto a la esfericidad de la tierra... En fin, trato de mostrar una amplitud de miras sobre la historia de la concepción de la tierra. 

Se trata de asumir lo que se haya dicho, que se acepte que ahora hay medidas suficientemente precisas como para "saber" más que en otras ocasiones.. y seguir la clase normal.

No. "La tierra es un huevo".

Los alumnos están bastante "moscas". Saben, por supuesto, el ámbito, origen, asunción, lo que se quiera, de la frase de su compañero, pero, en un ambiente muy normal, ahora hay otros datos y... ya está.

Estoy dispuesto a decirle a Mohamed que puede seguir diciendo lo que quiera, pero que, si sale en un examen algo sobre la "forma de la tierra", pues... tendré que corregir sus respuestas en función de lo que constituye un saber universal.... pero, no hay problema, lo arregla él mismo.

"¡Ah!, y Rafa no lo está diciendo bien. Para que esté bien dicho... hay que decirlo en árabe".

Sus compañeros lo miran asombrados: "Pero Mohamed, si la frase es igual,... no hay condicionantes, la frase es muy sencilla, no hay posibilidad de interpretación...". "¡qué dices!".

Está claro, dice Mohamed: .......(en árabe: la tierra es un huevo). 

Se produce una especie de enfado generalizado....y... un descubrimiento: los alumnos se decantan porque lo que sea verdad, será verdad, independientemente de como se exprese.

Bueno, pues, hemos aprendido todos....