lunes, 30 de diciembre de 2019

La "Condición de Catedrático"

En el mundo de los papeles en que me dicen, familiares y amigos, que se ha convertido gran parte de la actividad docente, hay recuerdos curiosos.
Hace algunos años surgió entre los funcionarios públicos de este sector, en España, un epígrafe -porque no era un título ni una categoría laboral, sino eso, un nuevo nombre- que se denominaba "condición de catedrático"
Fue una argucia magnífica de parte de los gestores docentes Muy poca gente se -o nos- habíamos leído los papeles oficiales de los nuevos planes de la LOGSE y sus antecedentes y, entonces, nos anunciaron una nueva categoría para la que había que concursar a través de una memoria. Aclaro. Había que hacer una MEMORIA en la que se recogieran las nuevas directrices y había que alabarlas porque, evidentemente, no había libertad para decir lo que honradamente quisieras decir.
Como quiera que no se me da mal esto del teclado, y había compañeros y amigos que se les daba peor, me pidieron cuatro colegas que les "ayudara" a hacer esas "memorias".
Hice, repito, hice, cuatro.
Y fueron a concurso.
En la que mejor nota "recibí" era en una asignatura de la que no tengo la menor idea (no la cito para no romper privacidades, claro). La segunda mejor nota fue en otra materia que sólo tengo con ella contactos culturales.
La tercera mejor -ya, peor, claro- nota fue en una materia que sí tengo una cierta idea.
Y la cuarta -y peor, peor nota- fue en la mía que, aunque, como puede ser lógico tengo alguna laguna, creo no ser un inepto del todo
En una reunión de sindicatos, en la "Junta de Personal" a la que pertenecí en el año 1988 -o por ahí-, defendí el que no se tuvieran que hacer esas memorias sometidas a directrices. Puse como ejemplo y a título de "cuento" el caso que he citado arriba como algo que me habían contado.
Los jefes presentes acusaron al protagonista del cuento como "corrupto". Nadie dijo nada de la aberración del procedimiento ni de la debilidad de los organismos evaluadores que erraban tan notoriamente. Nadie dijo nada de que en los "tribunales" se habían mezclado cálculo de plantillas, intereses de grupo dentro de la enseñanza ni nada. Al final, dije, para quien me quisiera entender que en aquella reunión se había mostrado que las autoridades públicas tenían poca credibilidad en sus juicios como evaluadores de las capacidades de los aspirantes a nada.
Pues bien, aquello acabó como había empezado y dícese en la comedia "fuese y no hubo nada".
Pero, lamento haberlo contado aquí, porque se trataba de reírse, no de hacer psicodramas.
Mañana lo quito.

martes, 10 de diciembre de 2019

Ortografía e informática

Mi amiga Mónica Guitart, ha puesto una aportación sobre la ortografía y me ha hecho recordar una "pelea" al respecto tenida en el Instituto..
Como siempre, la ortografía ha sido, fue y será una zona de batalla en todas las clases. Los que hayamos tenido la suerte de que nos acostumbraron a vigilarla -y retener su uso- no entendíamos que la gente tratara de escaparse de su rigor y, en cualquier momento, había discusiones al respecto.
Las peores eran con los colegas que insistían en que eso era secundario, que lo importante era el contenido de las frases y no el cómo se escribieran.
Pues bien, cuando llegó la época del ordenador nos encontramos con un elemento favorecedor del rigor de la escritura
Es decir, en la sala de profesores discutíamos al respecto y, en algún momento, dijimos a los "laxos". "Vale, lo importante es el núcleo, la intención, del orador -o escribidor, claro- y cómo se escribe, secundario....¡Anda ponte al ordenata y di en DBase III que te haga una lista determinada escribiéndo mal las sentencias...! ¿Hace caso el ordenador a tu intención o tienes que escribirlas correctamente?.
El final. Enfado del interpelado y ratificación del que propone ortografías correctas: Ha dado con un argumento eficaz e ineludible....
Al día siguiente...Se sigue con el tema.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Tipos raros de examen

Esto fue una contestación a unos colegas que me regañaron por considerar que era un disparate hacer un examen de "respuesta múltipl" en Física y Quimica.

A raíz de unos comentarios -que sigo sin entender aquí y ahora- respecto al uso de los exámenes de respuesta múltiple, me parece curioso y hasta entretenido contar alguna cosa.
Es normal que el alumnado en general trate de "regatear" las dificultades ante el hecho de que van a hacer un -o varios- examen. Inquieren sobre qué temas "van", qué tiempo van a tener.... etc. etc.
Así, en el uso y aplicación de mi planteamiento de que el profe tiene que tener -aparte de muchos aspectos personales- RECURSOS, es decir múltiples adaptaciones a lo que se plantee, se pueda plantear y aún más, se pueda promover, creo que fui siempre capaz de dar a elegir a los alumnos el modo y forma en que querían el "examen".
Yo tenía claro la congruencia del momento. Es decir, había una programación, unos objetivos, unos contenidos, metodología, etc. etc.
Entonces, a la hora de ver cómo había ido el nivel de aprendiaje de tal o cual tema, no había ningún problema con ofrecer el "cómo" querían que se les plantearan las cuestiones.
Asi, por ejemplo, alguna vez dijeron: Rafa, podría ser el próximo examen "con libro" (es decir, teniendo el libro, apuntes o material auxiliar, abierto encima de la mesa).
Dije que no había problema pero, como también ellos verían lógico -que lo vieron- tendría que ponerle más cuestiones para compensar así la "facilidad" del acceso a las ayudas que tendrían a su disposición.
Convinieron así.
Y....tuve dos alternativas. Cada una de ellas fue utilizada en dos casos diferentes de dos cursos diferentes, pero que habían promovido el mismo tipo.
Por una de ellas, les puse tal cantidad de cuestiones que, quienes las sabían resolver, se pusieron a resolverlas (sin mirar el libro) porque, si lo hacian -porque no las sabían o no las entendían- no les daba tiempo a responderlas.
Por otra, las cuestiones estaban planteadas de tal manera que había que entender el núcleo de cada una de ellas y, claro, eso no podían deducirlo de las lecturas rápidas de unas páginas. No les interesaba reconstruir una comprensión a partir de una somera descripción
En cualquier caso, quedó claro. Tenían que haber atendido en clase, haber retenido, haber repasado y... al final, haberse sometido al examen que -suficientemente probado- les daba oportunidades de exponer su grado de comprensión o aplicación.
En el caso de la respuesta múltiple ocurrió lo mismo -o parecido- Muchos profes hacían este tipo de examen. Me trajeron la idea a clase, "¿por qué no hacemos como fulano o zutano y hacemos las pruebas "objetivas"?.
Pues nada, se ponen y, tal y como dije, las respuestas a elegir eran de tal categoría que, en un caso había que tener un grado alto de lectura comprensiva (que también es una competencia a alcanzar a través de las ciencias, obviamente) o había que tener tal dominio de la "gramática" que fuera nítida la correspondencia entre pregunta y respuesta.
Así, pues, sí creo, repito, sí creo, que se puede hacer un examen de respuesta múltiple para la física.
Pero, también digo que hacerlo bien cuesta tanto tanto tanto trabajo que, ni al profe le interesa por lo dificultoso de su redaccion, ni al alumno le interesa porque no le resulta lo tremendamente fácil que esperaba.
O sea, que el diálogo entre el qué hacer y el cómo hacer se resuelve a través de los ensayos y errores que hayamos hecho los profes, y, después de muchos de ellos, a la experiencia.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Resumen rápido sobre la Taxonomía de Objetivos Educativos



Breve resumen, actualizado, sobre la Taxonomía de objetivos educativos.



            Si catalogamos las destrezas que son desables obtener o alcanzar en el aprendizaje, de acuerdo con una tabla que se ordena de las (destreza) más simple hasta la más compleja y de tal manera -además- de que para alcanzar una destreza superior haya que haber superado la más simple, obtendremos una especie de “escala” de destrezas y habilidades altamente útil.

            Es más, podremos deducir fácilmente que las destrezas simples -o sencillas- serán fáciles de alcanzar por mucha gente o bien que se alcanzan un montón de veces. Son frecuentes, en suma. Por tanto serán fácilmente observables, fácilmente consensuables en cómo y de qué manera se manifiestan y, por tanto fácilmente objetivables -todos estaremos de acuerdo al haberlas observado-.

            Por ser frecuentes y  generales tendrán poco valor. Serán deseables de alcanzar y promover en tanto en cuanto conducirán a otras más ‘altas’, pero no es deseable que constituyan unos finales educativos en sí.

            Las destrezas más complejas serán menos frecuentes, más difíciles de observar y muy posiblemente difíciles de consensuar tanto el alcance como la calidad de su consecución -a la par de discutibles si se han dado y se pueden interpretar de una forma u otra-.

            No obstante, revisten un especial interés, porque, al ser más complejas, menos frecuentes,... tendrán obviamente un mayor valor.

            La escala citada de esas destrezas podría visualizarse fácilmente a través de la figura que sigue. El tamaño del bloque quiere decir -de una forma cualitativa- la frecuencia con que se proponen y es alcanzada cada destreza en el conjunto de todas las que se suelen alcanzar.

            Léase lo siguiente como continuación de la frase:  “Destrezas tipo....”

1.00.- ...de explicación o enunciación de femómenos, procesos, formas de clasificaciòn, términos, etc., 

2.00....de comprensión y cambio en la explicación de los femómenos.

3.00. ...de utilización de los conocimientos para resolver casos, cálculos, proponer soluciones....

4.00 ... de analizar procesos, partir fenómenos en sus hechos constitutivos...

5.00. ...de proponer visiones globales, síntesis, propuestas de solución global, etc.


6.00 ... de enjuiciar, elegir entre varias cosas habiendose basado en razones anteriores.

            Se observan las destrezas tipo 1.00 cuando el alumno/a, a la hora de ser inquirido por el profesor, enuncia, dice, explica aquél fenómeno proceso o contenido que se le hubiera demandado, acercándose mucho a como viene en los textos o ha sido explicado en clase.

            Recoge un funcionamiento mental de tipo ‘memorístico’, y este es su principal ámbito. Propone, por tanto, utilizar la memoria como un introductor que servirá para establecer nombres, términos y catalogaciones que sirvan de común acuerdo para proseguir hacia destrezas más complejas. Es un introductor semántico, un acuerdo terminológico y clasificatorio para adquirir nexos comunes de lenguaje.

            ‘Todos’ deberemos estar de acuerdo en que cuando proponemos u observamos una destreza del tipo “describir, enunciar, explicar, relatar, etc”, estamos tratando de conseguir lo mismo y, al observarlas, hemos visto lo mismo. Vale, por tanto el párrafo anterior, es decir, si cuando alguno de nuestros alumnos ha hecho uso de su memoria para ‘repetirnos’ en suma, lo que hemos dicho en clase, éste está haciendo (o ha alcanzado) una destreza -tipo 1.00-, ...de explicación de fenómenos.....

            Se observa la destreza 2.00, cuando al emitir una descripción del contenido correspondiente, el alumno cambia la descripción del proceso respetando, obviamente, la idea eje fundamental. Se supone con ello, que ‘ha hecho suyo’ el mensaje...

            Al igual que antes, ‘todos’ deberemos estar de acuerdo en que cuando un alumno/a cambia la forma, el contexto, los ejemplos, de un mensaje, es porque ha ‘comprendido’ la idea fundamental de este. Lo ha comprendido. Ha manifestado una destreza del tipo 2.00.

            Las destrezas del tipo ‘aplicación’ son, quizás, las más útiles dentro del campo de nuestras enseñanzas. Son aquellas por las que los alumnos/as ‘usan’ sus conocimientos para aplicarlos en la resolución de ejercicios, casos, problemas, etc.

            Es la destreza relativamente alta más frecuente a alcanzar en nuestras enseñanzas de física y química en Bachillerato.  Los alumnos manifestarán esta destreza a la hora de resolver los ‘ejercicios’ tanto a la hora de resolver problemas directos, inversos y mixtos (de varios temas, p.ej.). Aunque convendrá dejar claro que no deberán ser los ejercicios hechos en clase a modo de ejemplo (por el riesgo de que los ‘resolvieran de memoria’, en cuyo caso, la destreza manifestada es más del tipo primero que de la que estamos hablando).

            Hay aquí una cuestión que conviene resolver. En la normativa vigente se hizo un esfuerzo -a mi parecer innecesario- dividiendo los temas en el ámbito cognoscitivo entre “contenidos” y “procedimientos”. Tal división era obvia por cuanto sobre los contenidos se pueden alcanzar destrezas tipo ‘repetición’ y ‘comprensión’, pero no queda más que una destreza para los “procedimientos”; la de aplicación, obviamente. Es absurdo proponer que se ‘enuncie cómo se hace tal cosa’. Parece mucho más coherente que se haga tal cosa...

            Las destrezas de análisis, síntesis y enjuiciamiento son en sí demasiado altas para ser realmente alcanzables en el ámbito de la física y química del Bachillerato. Es verdad que los alumnos podrán efectuar ‘pequeños’ análisis o síntesis, pero no hay  -a priori-  suficientes conocimientos ni rigor mental para que sus ‘análisis’ realmente lo sean.

             Las destrezas que tienen que ver con la “actitud”  son propuestas usando la taxonomía del dominio afectivo. Funciona de manera parecida a lo anteriormente descrito pero –evidentemente- con otra descripción de cuáles sean las cualificaciones que consigue –o es deseable que consiga- el alumno/a.

            Así,  por utilizar un funcionamiento similar al anterior, los alumnos consiguen, en el ámbito escolar las siguientes actitudes que facilitan su inserción social, relaciones grupales, rendimiento del sistema escolar, etc.

            Léase lo siguiente como continuación de la frase:  “Los alumnos/as...”

1.00.- ...Reciben:, 

2.00....Responden.

3.00. Valoran, lo eligen como bueno para ellos.

4.00 . Proponen una jerarquía de valores.

5.00. .Son consecuentes con la jerarquía propuesta

            La descripción de qué cosas hace el alumno para manifestar que ha conseguido alguna de estas cinco destrezas de relación social no es demasiado complicada. Así, un alumno/a, sabemos que está “recibiendo” cuando al ser demandado por algo que se ha dicho o hecho en el ámbito de trabajo, éste repite, enuncia, describe, lo que ha oido o visto. Funciona de manera similar a la primera categoría del ámbito cognoscitivo y de alguna manera se apoyan mutuamente. Difícilmente va alguien a repetir si no ha recibido. Es una destreza absolutamente necesaria a conseguir en el ámbito escolar por razones más que obvias.

            Un alumno/a responde, cuando lógicamente contesta a cualquier requerimiento. La línea de simple a compleja que iría bien en este tipo de destrezas es aquella que iría desde responder cuando se le pregunta -y tan sólo entonces- hasta cuando se responde libremente o selectivamente.

            Se entiende que cuando una persona responde eligiendo cuando y cómo le parece bien es porque se está acercando a elegir qué cosas son las que le interesan, tanto para ser afirmadas como negadas. Es decir, se está empezando a discenir qué es bueno/interesante o a retener para él y qué no.

            Las dos últimas categorías que siguen van muy lógicamente sobre la anterior. Se establece como hipótesis que alguien formula lo que es bueno para él en tanto en cuanto busque adeptos, promulgue sus conquistas y propuestas como bueno para los demás. Pero somos conscientes de que no necesariamente tiene que ser así. También se pueden tratar de buscar adeptos para ratificarse en algo de lo que no estoy seguro totalmente seguro aunque intuya que puede ser interesante a retener.

            Una vez que alguien ha ido formando una serie de valores elegidos se trata de que sea consecuente con ellos y que, una vez formulados y promulgados, se le pueda exigir respecto a los mismos.


            Este esquema de funcionamiento tiene la particularidad reseñable de que, puestos de acuerdo un grupo docente sobre el mismo permite hacer una descripción –entendida por todos- de cuáles son los alcances del aprendizaje, pueden describir las destrezas intermedias, se puede reflexionar acerca de lo que estorba o ayuda, etc.

                 He encontrado que, en las últimas versiones de la taxonomía cognoscitiva, han añadido una nueva categoría, la de "crear". Trataré en una nueva aportación ver cómo se inserta en lo hasta aquí descrito.






martes, 3 de diciembre de 2019

Los japoneses copian...nosotros ¿qué hacemos?

En un muro, ahora no recuerdo de quién, habla de la reacción que tuvo Japón después de ser derrotado en la IIWW... Se puso a estudiar y, a partir de ahí....pues eso, sabe.
Me voy un poco más lejos.
En mis tiempos de estudiante los aficionados al motor veíamos cómo en las revistas de coches hablaban de un peligro, el "peril jaune", por el que se veía venir que los japoneses iban a tomar unas iniciativas importantes en el campo de la automoción.
Y, ahí están.
Yo tuve al respecto una experiencia altamente significativa.
Un día llega mi padre a casa. Es Inspector -creo que "Jefe"- del Distrito Universitario de Granada y dice con un poco de 'guasa' que le han encargado, desde el Ministerio, que acompañe a un grupo de profesores e Inspectores japoneses que vienen a ver cómo funciona el sistema educativo en España.
Inmediatamente empiezan las bromas mías y de mis hermanos...."¿Y qué van a hacer?¿Fotos?¿nos van a copiar las aulas?¿nos van a copiar los exámenes?..." y descripciones más o menos similares.
Mi padre dice que también a él, esta visita, le marca una gran curiosidad, ¿Qué harán?¿Qué querrán?.
A los dos días se produce la visita y, cuando llega mi padre a casa le asaltamos a cuestiones. "¿Qué han hecho?".
Mi padre: "Indudablemente, fotos, está claro. Pero no

sólo fotos, traían unos cuestionarios muy muy pormenorizados, saben lo que tienen que mirar y nos han diseccionado. Creo que se van con una visión muy completa de qué hacemos en los Centros de enseñanza".
Pues es posible que nos copiaran, pero, como con los coches, parece que mejoraron algo.
Ahí están.
Yo esperaba que, después de las crisis que hemos pasado por algunos lugares del "solar patrio" que, al menos, copiáramos lo que mereciara la pena.
¿Que hay una Ley Electoral en Abisinia (pongo por caso) que es mejor que la nuestra?.
A copiarla.
¿Que la Osakidetza funciona mejor que el S.A.S?. Copíemosla.
¿Que tal país (es que no se me ocurre ni cuál puede er) tiene una normativa que hace que el poder judicial sea más independiente de su gobierno que el nuestro del nuestro?. A copiarla.
Y, así, sucesivamente.
No me da vergüenza copiar.
¡Ah!, los japoneses nos regalaron una muñeca.
Le he hecho una foto, la copio y... la pego.


sábado, 30 de noviembre de 2019

Propaganda del Instituto de Atarfe

"10ª Entrega.

Como es evidente no voy por orden cronológico. No soy capaz de ello. Se me vienen los recuerdos como quieran venir y, por eso, he hablado ya de que teníamos muchos más alumnos pero no he dicho cómo.

A ver, un grupo de gente -entre los que me encontré y me sigo encontrando- creímos siempre en la Formación Profesional. Por muchas razones que ahora complicarían el relato quisimos ser una alternativa real a la gente que, o no acababa la EGB o no eran precisamente unos estudiantes academicistas y con miras universitarias.

Yo había vivido eso desde muy antiguo. Desde que comencé allá por el año 971 ó 1972. En aquellos entonces, teníamos claro el ofrecer a gente que no había tenido más alternativa que el campo, el que pudieran hacerse un puesto profesional en la industria o en sectores de transformación o administración

Así, en Atarfe, donde formábamos parte de una serie de Secciones Delegadas pequeñitas (de alrededor de 100 alumnos de promedio), vimos que o crecíamos o moríamos y nos pareció que había un número de poblaciones de alrededor que no tenian oferta educativa después de los 14 años.

Así estaban por esos momentos  ¡hasta Albolote!, Peligros, Calicasas, Chaparral y algún otro lugar que no recuerdo ahora.

Pues nos pusimos manos a la obra. Hicimos una serie de diapositivas, tratamos de montar un guión para explicar lo que queríamos: que se vinieran a estudiar con nosotros y, a la vez, hablamos con los jefes de la provincia para estudiar la implantación del Transporte Escolar.

Así, casi al final de curso -por Abril o por ahí- andábamos Garnica, Jose Francisco y algún otro más a la caza y captura de posibles clientes.

Íbamos a los centros de EGB, hacíamos la descripción de nuestro centro y, esperábamos resultados.

Con todo eso y con la suerte de nuestra parte, llegamos a los 200 alumnos. ¡Ya no cabíamos!.

Y empezó otra batalla. La de que nos hicieran un centro

Pero eso, queda para mañana."
10ª Entrega.

Como es evidente no voy por orden cronológico. No soy capaz de ello. Se me vienen los recuerdos como quieran venir y, por eso, he hablado ya de que teníamos muchos más alumnos pero no he dicho cómo.

A ver, un grupo de gente -entre los que me encontré y me sigo encontrando- creímos siempre en la Formación Profesional. Por muchas razones que ahora complicarían el relato quisimos ser una alternativa real a la gente que, o no acababa la EGB o no eran precisamente unos estudiantes academicistas y con miras universitarias.

Yo había vivido eso desde muy antiguo. Desde que comencé allá por el año 971 ó 1972. En aquellos entonces, teníamos claro el ofrecer a gente que no había tenido más alternativa que el campo, el que pudieran hacerse un puesto profesional en la industria o en sectores de transformación o administración

Así, en Atarfe, donde formábamos parte de una serie de Secciones Delegadas pequeñitas (de alrededor de 100 alumnos de promedio), vimos que o crecíamos o moríamos y nos pareció que había un número de poblaciones de alrededor que no tenian oferta educativa después de los 14 años.

Así estaban por esos momentos ¡hasta Albolote!, Peligros, Calicasas, Chaparral y algún otro lugar que no recuerdo ahora.

Pues nos pusimos manos a la obra. Hicimos una serie de diapositivas, tratamos de montar un guión para explicar lo que queríamos: que se vinieran a estudiar con nosotros y, a la vez, hablamos con los jefes de la provincia para estudiar la implantación del Transporte Escolar.

Así, casi al final de curso -por Abril o por ahí- andábamos Garnica, Jose Francisco y algún otro más a la caza y captura de posibles clientes.

Íbamos a los centros de EGB, hacíamos la descripción de nuestro centro y, esperábamos resultados.

Con todo eso y con la suerte de nuestra parte, llegamos a los 200 alumnos. ¡Ya no cabíamos!.

Y empezó otra batalla. La de que nos hicieran un centro

Pero eso, queda para mañana.

defensa laboral informática e informatizada

En una determinada época, creo que alrededor de los primeros años 90, la Junta de Andalucía proyectó ponernos un suplemento en el sueldo a los profesores según el número de horas que pasáramos trabajando con un programa de acción tutorial a través del ordenador.

Aquello, a algunos nos pareció un tanto extraño. No se pedían méritos profesionales, sino estar delante del ordenata haciendo ¿qué?, ¿moviendo notas?.

Entonces, en plan broma, hicimos correr el rumor de que los sindicatos habían preparado unos programas auxiliares que, instalados en nuestros ordenadores personales, arrancaran el programa de la junta, movieran notas y anotaciones cada "x" minutos, y, al final, después de dos o tres horas de vacilaciones, volvieran a poner las cosas como en un principio las habíamos puesto nosotros personalmente. Así nos asegurábamos dos cosas, de un lado el que sabíamos lo que tenía que estar allí escrito, porque era lo que nosotros habíamos apuntado y, de otro, el que habíamos hecho labores por las que seríamos evaluados y retribuidos.

Nos dijeron que "eso no se hace". "sois unos antiguallas" y demás epítetos.

Pero nos pareció una actuación sindical a la altura de la propuesta que estaban haciendo los "patronos" y, como tal se la hicimos saber.

Aquello "fuese y no hubo nada". Pero nos reímos.

un alumno debajo de un puente.

11ª entrega.

Sigo con lo de los alumnos de centros de alrededor.

También ahí tuvimos una historia -en este caso un poco triste-.

Sucedió que un día, a mediados del primer trimestre, vino un padre a preguntar sobre las notas e incidencias que tuvieran que ver con su hijo.

Lo acogimoss y, cuando dijo el nombre, le señalamos que no estaba matriculado con nosotros

"¡Imposible!". Todos los días sale con sus compañeros y vecinos a tomar el autobús escolar camino de nuestro Instituto.

Pues aquí no está matriculado. Nos extrañó porque, si bien el curso pasado no estuvo particularmente brillante, hubiera podido seguir estudiando normalmente.

¡A buscarlo!.

Convocamos a todos los alumnos de su pueblo y les preguntamos sobre él. Nos dijeron que sí, que iba con ellos hsta la parada del autobús y que luego se quedaba en tierra.

Pues hay que buscarlo a ver donde se mete durante todo el día.

Y lo encontramos. Por alguna razón personal, el chico no había encontrado ánimos para pedir ayuda y, sin matricularse y sin tener sitio a donde ir durante toda la mañana, se escondía en las cercanías del pueblo hasta que llegaba la hora de volver a casa.

¡Qué mal lo tuvo que pasar!. Ofrecimos matricularlo aunque fuera de plazo, pero los padres prefirieron llevarlo a otro centro

Un fracaso organizativo y humano. Que también los tuvimos, claro

viernes, 29 de noviembre de 2019

el esqueleto tiene nombre

"Supongo que en todos los centros de enseñanza hay un esqueleto y/o un "hombre clástico", en el departamento de Ciencias Naturales.

Que yo sepa, y de antiguo, también ha sido normal el que se le ponga un nombre de persona, animal o cosa y, a partir de ahí, nunca se diga 'esqueleto' ni "hombre de piezas" ni ningún sinónimo por el estilo. Si el esqueleto se llama "Pepe", pongo por ejemplo, el profe pide a algún alumno que se llegue al laboratorio "a por Pepe" y el encargo está suficientemente claro.

En nuestro Instituto tuvimos un inspector que tenía un nombre algo inusual. Realmente no recuerdo cómo se llamaba -quizá por culpa de lo que estoy contando- y, como era un nombre raro empezamos a llamarlo de otra manera parecida, pero no exacta.

Me explico, pongamos que el Inspector se llamara Maximino, pues, con la habitual chanza andaluza, le llamábamos "Mínimo", o algo así.

Pues ya está. Al esqueleto empezamos a decirle "Minimo". Realmente el mismo nombre que utilizábamos para el Inspector.

Y, un buen día, con motivo de haber puesto en marcha un nuevo edificio, vinos a vernos el Sr. Inspector. 

Estaban bastante desordenados todos los materiales y nuestro amigo "Mínimo"  estaba en mitad del pasillo. 

Llegó el Inspector y en plan cordial preguntó sobre el nombre del esqueleto. Los alumnos se lo dijeron inmediatamente y a él le extrañó que lo supieran todos y que fuera ese. Y preguntó, ¿alguien sabe cómo se puso ese nombre al esqueleto?.

Alguno de los alumnos mayores, buena gente y nada tonto, se imaginó el origen del nombre (nos habría oido llamar al Inspector así) y, echó balones fuera.

"¿Mínimo?", preguntó. ¡Ese es el nombre que le dábamos a un compañero que estaba muy delgado!.

Todos los profes presentes respiramos relajados."
Supongo que en todos los centros de enseñanza hay un esqueleto y/o un "hombre clástico", en el departamento de Ciencias Naturales.

Que yo sepa, y de antiguo, también ha sido normal el que se le ponga un nombre de persona, animal o cosa y, a partir de ahí, nunca se diga 'esqueleto' ni "hombre de piezas" ni ningún sinónimo por el estilo. Si el esqueleto se llama "Pepe", pongo por ejemplo, el profe pide a algún alumno que se llegue al laboratorio "a por Pepe" y el encargo está suficientemente claro.

En nuestro Instituto tuvimos un inspector que tenía un nombre algo inusual. Realmente no recuerdo cómo se llamaba -quizá por culpa de lo que estoy contando- y, como era un nombre raro empezamos a llamarlo de otra manera parecida, pero no exacta.

Me explico, pongamos que el Inspector se llamara Maximino, pues, con la habitual chanza andaluza, le llamábamos "Mínimo", o algo así.

Pues ya está. Al esqueleto empezamos a decirle "Minimo". Realmente el mismo nombre que utilizábamos para el Inspector.

Y, un buen día, con motivo de haber puesto en marcha un nuevo edificio, vinos a vernos el Sr. Inspector.

Estaban bastante desordenados todos los materiales y nuestro amigo "Mínimo" estaba en mitad del pasillo.

Llegó el Inspector y en plan cordial preguntó sobre el nombre del esqueleto. Los alumnos se lo dijeron inmediatamente y a él le extrañó que lo supieran todos y que fuera ese. Y preguntó, ¿alguien sabe cómo se puso ese nombre al esqueleto?.

Alguno de los alumnos mayores, buena gente y nada tonto, se imaginó el origen del nombre (nos habría oido llamar al Inspector así) y, echó balones fuera.

"¿Mínimo?", preguntó. ¡Ese es el nombre que le dábamos a un compañero que estaba muy delgado!.

Todos los profes presentes respiramos relajados.

todos los profes tienen que ser maravillosos....

Los sueños dorados sobre cómo ha de ser la educación son una gran fuente de artículos y reflexiones. A mi me gustan, pero también me marcan una cierta cautela. Si la población a atender es de unos cuantos cientos de miles de alumnos y hacen falta unas decenas de miles de profesores (y he hecho una aproximación 'muy por defecto'), no creo que sea útil proponer metodologías o sistemas de cuento de hadas, parece responsable que la propuesta sea fundamentalmente realista. Si no es esperable que existan 10000 profesores maravillosos, menos aún que existan 100000.
Tambien pienso que la educación no es un fenómeno tan complejo que exija planteamientos y estrategias de altísimo nivel.
Sí, sin embargo, sí pienso que la educación necesita una colectividad que esté dispuesta a valorarla como se merece. Si no es apreciada, no funciona.

ponderación en la atención sanitaria o docente


Un pequeño relato: En cierta ocasión, hablando con un médico -ginecólogo- amiguísimo y con el que tenía toda la confianza del mundo, tocamos el tema de la "empatía" en la atención médica. Él era conocido por ser el médico más amable, atento y cordial de toda la clase médica y, supongo que la atención sanitaria no desmerecería de su calidad humana. Pero, como abundaba muchísimo en la importancia de la empatía me sentí obligado a decir que habría que tener cuidado porque la idea-eje de la atención sanitaria (como la de la docencia) era la de "curar" (sin querer entrar ahora en que qué es eso) y, un médico super-empático, pero poco curador corría el riesgo de acompañar a la tumba a un paciente, que iría feliz, pero eso, a la tumba. O sea, que convendrá ponderar y la empatía no está reñida -necesariamente al menos- con la enti-empatía... Es cuestión de proporcionarlas....

los virus del ordenador


(Esto ya lo pusimos anteriormente, pero se puede repetir)

Un recuerdo divertido para seguir con el buen rato que pasamos ayer....

Un cuento -real- que pasó en el edificio de la antigua Formación Profesional. A ver si hay alguien que lo recuerde porque es del año 1984 o por ahí...
Teníamos una clase grande -de tres ventanas- para las asignaturas de prácticas de administración y, al fondo, le hicimos un cubículo para poner una mesa grande en la que se dis
pusieron varios ordenadores. Pues bien.
A poco de empezar a introducirse los ordenadores como útiles de enseñanza/aprendizaje tuvimos que iniciar una gama de comportamientos respecto a los mismos. Eran, en principio, objetos mágicos, asombrosos, capaces, de verdad que nos resultaban motivadores y, a veces, desconcertantes.
Pero hay que decir que, también, en nuestro ambiente les hicimos coincidir con el bagaje de humor que le echábamos a la acción diaria.
Así, recuerdo que en pequeño instituto teníamos cuatro o cinco aparatos, en una especie de aula aparte, auxiliar de la clase de prácticas de contabilidad, y donde también íbamos los profes a tratar de dominar aquél nuevo medio.
Un día estoy yo, sólo, en uno de los aparatos. Sé que en veinte minutos van a empezar a llegar los alumnos de prácticas quienes, en una relación de dos chicos por cada aparato, van a comenzar sus apuntes contables. Estamos en los primeros días de un nuevo curso y sé, también, que los chicos son 'novatos'.
¿Qué se me ocurre?. Sacar un pañuelo y ponérmelo en la cara al modo y forma en que hemos visto en las películas del oeste atracar bancos.
Llegan los alumnos, me ven y, de reojo, compruebo que me señalan con el dedo y se ríen, modosamente. Pero no se quedan ahí: "Rafa ¿qué haces con el pañuelo?".
Reclamo silencio, les digo que se sienten en sus aparatos, que yo ya me voy pero que hagan lo mismo que yo pues en los ordenadores hay "virus" y pueden ser contagiosos.
No hay más que hablar, los chicos -y chicas, claro....-, se sientan en sus sitios se ponen sus pañuelos y encienden sus pantallas.
Dejo mi sitio, me levanto, me quito el pañuelo y voy hacia la entrada de la clase. Me cruzo en ese instante con mi compañero que está entrando, lo saludo y se dirige hacia donde están los ordenadores.
Salgo, pero dejo la puerta un poco abierta. Oigo: "¿Qué hacéis?¿por qué os habéis puesto los pañuelos así?".
Le contestan lo que yo les he dicho y, cierro la puerta, para que la carcajada del profe no se oiga en el resto del Instituto....
En el recreo e buscaron los alumnos, muertos de risa por la broma que les había gastado. La disfrutamos durante varios días.

precisión en el lenguaje


Acabo de tener una conversación con mi mujer sobre algo que puede ser pintoresco (por llamarlo de alguna forma).
Por la mañana nos leemos -cada uno con su terminal- la prensa del país. Mi mujer lee muchos más que yo y, cuando tomamos café, conversamos sobre algunas cosas de las que hemos leído.
Esta mañana hemos sacado una conclusión que no sé si es divertida o tragicómica -que no es lo mismo-. Se trata de que constatamos que los líderes políticos son "lo menos didácticos del mundo".
Es decir, pensamos que se explican fatal, pero no tanto por las palabras -que también- sino que no están siendo capaces de definir los ámbitos, potencias y limitaciones de lo que dicen. (A lo mejor habría que haber estudiado algo más de filosofía básica. Saber qué es lo fundamental y qué es lo accesorio, a qué trozo de población se refieren y a cuál no....
Un ejemplo. Si un político empieza explicando un concepto por los juicios de valor corre un alto riesgo de confundir a sus oyentes sobre a qué se refiere exactamente. Más sencillamente, cuando aplica el epíteto "fascista" y no ha dicho -que no va a decir- en dónde ha empezado a ser real esa calificación, desmerece su calificación y devalúa su denuncia.
Igual pasaría si a otro se le llama "comunista" y tampoco se hace acotación alguna. Sobre todo cuando los epítetos se usan de modo insultante.
En fin, creo que sueño -que soñamos- en que algún gestor de la res-publica o posible gestor futuro, sea capaz de discernir los elementos que forman su discurso, a qué parte de la infraestructura económica va a dedicar su trabajo, qué relaciones económicas y de poder va a reformar....
Y, los sueños, sueños son.

El cardinal del "Conjunto Vacío".

Me acaba de pedir una colega una orientación sobre un proceso de evaluación de su asignatura. Hemos cambiado impresiones y he dicho alguna sugerencia que me parecía adecuada.

Mi sorpresa ha surgido cuando esta colega me ha recordado que no "se puede poner un 'cero' en un examen totalmente incorrecto, que la menor nota es un 'uno'".

He recordado anécdotas de algo que pasó en un intercambio con un centro de Bulgaria, en medio del país.

Cuando los compañeros de cuatro países nos juntábamos para cenar y tomar una copichuela, salía el momento del humor.

Algunos de ellos nos decían: "A ver, Rafa, vamos a reirnos un rato...¿Es cierto que habéis alterado las matemáticas?. ¿Que a un conjunto vacío (examen) le corresponde el cardinal "1" (uno)?..".

O, también, "¿es verdad que en España se dan títulos con materias suspensas?".

Y, la peor pregunta. "¿EStáis locos?¿Cómo es que os planteáis cosas que han estado meridianamente claras durante montones de años?".

Dicho en honor de los que nos decían esto, he de decir que la muestra que nos enseñaron sobre sus procesos educativos eran de un rigor extraordinario, tanto en programaciones como en clase y demás disciplinas generales de sus institutos.

La nómina falsa

Permítanme los colegas -y las colegas- una anécdota que creo divertida. Si a través de ella propongo algo no es más que, que si pueden entender el ambientazo amistoso que llegamos a tener en nuestro centro, traten de repetirlo y disfrutarlo.

Sucedió que un día, cuando empezaban a llegar las "nominas" a los centros, hechas en papel 'continuo' venían de la primera generación de ordenadores. Nos dimos cuenta de que los profes éramos un número impar y venían un número de hojas pares. Es decir, una venía en blanco.

Pensamos en gastar una broma. Cogimos la hoja en blanco y, con mucho cuidado copiamos datos reales de un compañero y, al final, le pusimos las "detracciones". Es decir, le dejábamos un sueldo final de auténtica miseria.

Este hombre -excelente persona- confiaba en nosotros de una manera natural, así que al sentarnos en un aula para tener un Claustro, lo arrinconamos 'cerca de la estufa' y le cerramos el paso para que no tuviera una salida fácil.

Habíamos avisado al director de la broma y, en cierta forma, pedido permiso para hacerlo. cosa que aceptó a regañadientes pero, dejó hacer

Empieza el claustro y estamos todos, más o menos, en los temas que se están tratando. Al empezar "ruegos y preguntas", alguien viene desde la Secretaría con los impresos de las nóminas que nos entregan uno a uno.

Abrimos cada uno el nuestro y el "bromeado", al abrir la suya no puedo sino dar un grito de espanto. "¡no puede ser!¡me han dejado sin blanca!¡esto tiene que ser un error!.." y, malpidiendo permiso para salir, trata de levantarse e irse hacia la calle empujando las mesas que se lo impiden. Está lanzado. Tanto que tenemos que levantar la voz para detenerlo. "¡Fulano!, que es una broma...". Se vuelve desencajado y nos dice, que no, que no es una broma, que es un papel de los jefes provinciales y que no se puede falsificar.

Le damos la suya auténtica y nos mira asombrados. "¿sois capaces de hacer una falsificación tan bien hecha?"....

Acabamos convidándolo a cerveza con jamón, que es como se suelen acabar las bromas en nuestra tierra....