viernes, 31 de julio de 2015

educación - 001

El tema que quiero sacar toca varios problemas que llevan saliendo unos días en FB. De un lado, "la educación", en sus parámetros de equidad, calidad, resultados, fracaso, etc.,etc., de otro -entre otros, claro-, la laicidad y todo lo que toca a religión, religiones, filosofías, etc.

En ambos casos me autoincrepo sobre lo que, en algún momento, quise aportar sobre lo que la ciencia puede aportar a la vida social.

Empecemos por la Educación. Entendiendo por tal, porque si no, no nos vamos a entender, aquel conjunto de actividades, inversiones, direcciones, propuestas, conclusiones, políticas, etc.etc., que tienen que ver con que hay un "saber" que viene a estar recogido por una sociedad, p.ej., a través de las enciclopedias (y más cosas, claro) y el hecho de que hay individuos, jóvenes, adolescentes y maduros a los que les -nos- viene bien asumir, acoger, aprehender, aprender, todo lo que nos puedan enseñar.

El problema es que el proceso "enseñanza-aprendizaje".... ¡no es causal!. Sostengo que, en ningún momento, podemos decir "yo hago esto para que aprendas.... y resulte; lo hayas aprendido". O sea, que todo el ámbito educativo -o casi todo, no quiero ser exahustivo y correr riesgo de contradicciones- está montado en base a creencias.

Creemos que, yo, profesor, después de las reflexiones, cursos, capacitaciones, etcetcetc, cuando delante, física o virtualmente, de una serie de aspirantes al saber, hago, propongo, incito, motivo., etc. (¿nos vamos dando cuenta del bagaje tan complicado que tiene esta actividad social?), a uno,dos o varios "aprendientes", existirá una probabilidad -no determinada- que uno, dos o varios, "aprendientes", hayan llegado a calar con el mensaje que se les ha expuesto.

O sea, que, para más complicación, al definir las calidades de un sistema educativo, tendremos que tener en cuenta que.. no tenemos -casi- nada seguro.

Estaba claro, los problemas que tienen que ver con las creencias han de ser definidos por la sociedad civil en el ámbito de que, en ambientes democráticos -por supuesto- nadie imponga UN -o UNA- sistema o forma de entender el proceso.

No deja de ser curioso. En "pleno franquismo", con la L.G.E., imbuidos aún por una psicología conductista que pretendía, (pretendió, más bien) tener mecanismos causales, se decía que "la educación es lo menos normatizable de las actividades civiles" (he citado la idea, no recuerdo palabras exactas).

Lo que sí es la Educación, porque es un proceso social, es un ámbito en el que todos estamos convocados a "saber" del tema, porque, queramos o no "lo usamos" en propios y extraños y, haciéndolo con la mejor voluntad del mundo (p.ej., con los hijos), vamos teniendo los resultados... que van saliendo.

Volveré sobre el tema.

martes, 28 de julio de 2015

viva España contra cara al sol

Si me pongo a pensar un rato, igual digo de qué año estoy hablando. Pero, año arriba o año abajo, no es relevante en demasía. Sí, sin embargo, la edad que teníamos cuando ocurrió.

Estábamos en el curso 4º de Bachillerato, de la ley, creo de 1957, Era un curso importante, personal y socialmente hablando, ya que, después, "pasábamos" la reválida y suponía que teníamos ya un nivel 'elevado' de conocimientos.

Creo recordar, pero habría que mirarlo en algún texto sociológico, que, una vez acabado este curso -o el que lo hubiera equivalido en alguna antigüedad-, podríamos ser llamados con el "don" delante del nombre. Lo cual era, no cabe duda, un dato relevante.

Pues bien, estamos en 4º, en pleno franquismo... a ver, hago el esfuerzo, tenía que ser hacia 1963 o por ahí. Tenemos clase no sólo de religión, por favor, sino de una materia que se llamaba "Formación del Espíritu Nacional". F.E.N., en su acrónimo y de la que habría que hablar en otra ocasión.

Lo que viene a cuento es que, a la edad que teníamos en ese curso, éramos capaces de leer sutilezas en el ambiente político que nos rodeaba. Por ejemplo, en lo que viene al caso: Teníamos un profesor de tal asignatura que era un hombre un poco, tanto, mucho,... especial.  Dependía del "Movimiento Nacional", es decir, que no era un profesor "normal" al uso. Abogado, discplicente o insultante con todo lo que le rodeaba, según le fuera el momento... En fin, especial.

Vamos notando,... ¡ay!, ¡acabo de caer!... estábamos en vísperas de los "25 años de Paz"... O sea, en pleno período de exaltación de Franco y sus secuaces...y, como he empezado a decir que, notamos como toda España -todo el país, diremos después- que se van repitiendo los "slogans", lemas y parafernalia triunfalista que se repite hasta la saciedad.

Deduzco que, el profe de FEN, tenía que hacer algo al respecto. Se nos anuncia -ahora no recuerdo por quién- que, a partir de cierto día tendríamos que, en uno de los patios interiores del "Padre Suárez" reunirnos a ¡izar la bandera!...

Nos quedamos bastante sorprendidos. No creíamos que hubiera ambiente político en el Instituto. De alguna manera el "Suárez" era, -por llamarlo de alguna forma- liberal. Sabíamos que contábamos con un claustro solvente, con muchos profesores distinguidos por sus méritos académicos y, lo que es más importante, en clase, ninguno de los "profes" hacía comentario alguno respecto a la política... aunque esto habría que matizarlo.

Pues bien, empieza el suceso. Nos vemos un día, "formados" -como en Gimnasia, perdón "Educación Física"-, toda la clase de 4º. Uno de nosotros ha sido designado para manejar la cuerda que sube la bandera. Empieza el profe de FEN... "... cara al sol, con la camisa nueva......" y, así, hasta al final.

El compañero que ha actuado sobre la cuerda, supongo yo que, suponiendo él que había que acompasarse a la música, ha llevado la bandera hasta su cota más alta. De pronto, al acabar, el profesor de FEN, Grita "¡Viva Franco!,¡Arriba España!.... a lo que nosotros, por aquello de la respuesta condicionada, contestamos "adecuadamente".

Pasan varios días y se va repitiendo el tema. Pero no estamos contentos, "aquello" no es natural, al menos para nosotros, no hemos tenido especial devoción a los símbolos patrios y ya teníamos -o habíamos tenido- algún profesor que nos hacía decir lo mismo en sus exámenes de Historia. No, vamos que no, que no nos gusta, ea.

Empezamos a cavilar y, después de unos cuantos intentos, formalizamos una alternativa. Vamos a ir al director y vamos a "quejarnos", pero ofreciendo una alternativa. ¿Cómo se nos ocurriría eso?.

Le vamos a decir que, como quiera que el "Cara al sol" es un himno de un partido y en la enseñanza pública no hay partidos, pues, que queremos cantar el "Viva España", para nosotros el himno "nacional" (no sabíamos que la letra era de Pemán, que no estaba reconocida como letra, etc.etc.).

¡Pues fuimos!. Fuimos a ver a D. Federico del Valle Abad, catedrático de francés y... lo pusimos en un apuro político. Suponemos que tuvo que hablar con el "tacones" (profe de FEN) y mostrarle nuestros argumentos.....

El caso es que, creo recordar que sí llegamos a cantar el "Viva España" durante la izada de bandera... pero, ¡ah!, también habíamos reivindicado no decir "Arriba España" por aquello que era una voz de partido,...no era "nacional". Y, ya sea por nuestra incultura política o la incultura política de nuestros mentores políticos... pues ¡había colado!.

En fin, tres o cuatro días con nuestra ingenuidad "....alzad los brazos, hijos del pueblo español", y, ¡Víva España!.... y, se diluyó. Un día no fuimos, y, al dia siguiente tampoco y, así, así, "fuese y no hubo nada".

Pero, ¡que duda cabe!, ¡ya teníamos un "galón" de antifranquistas!, ¿no?.

martes, 7 de julio de 2015

poneros derechos, por favor!

Año 1985. Aula 15, creo, del I.E.S. "Juan de la Cierva", de Tetuán, Marruecos.  Curso, creo recordar, 3º de Oficialía o Primero de Segundo Grado de F.P.II. Asignatura, física y química, no, perdón, en ese curso era sólo Física.
Aula grande, dedicada fundamentalmente a exámenes, asistentes unos 28 - 30, todos varones y de orígenes variopintos.  Como después se verá.

Profe en la mesa, cerca de la pizarra, examen entregado con fotocopias, y silencio normal en esas situaciones

De pronto, advierto que, vistos en general, están dispuestos de forma rarísima. La distancia entre las mesas, relativamente separadas, es la normal, .... pero no hay ninguno, contiguo a otro, que esté inclinado de la misma forma.

Digo, de manera normal, "¡Por favor!,¡Poneros derechos!".

Mirada asombrada de la totalidad de los presentes, Alguno, me parece que fue Reda, con el que sigo en contacto, que me dice con mirada de asombro "¿Cómo?".

Me callo y cada uno de los alumnos prosigue con sus respuestas.

Me paseo por entre las mesas y compruebo un proceso asombroso. Cuento los que hay zurdos y los que hay diestros, cuento los que tienen como lengua materna el árabe o el español, Cuento los que hay de origen, digamos, ambicultura, sigo mirando y, compruebo que ¡todos están derechos!.

Es decir, los que tienen como lengua materna el árabe... y son diestros, escriben -de izquierda a derecha, claro- con la hoja, digamos, inclinada a izquierdas, pero ¡escriben desde encima de la hoja!. Es decir, están escribiendo, respecto a la hoja... de derecha a izquierda.

Los que tienen lengua materna hispano-francesa, son diestros, escriben, digamos, normal, hoja normal y desarrollo normal, Pero los zurdos, ¿cómo ponen la hoja?. Algunos escriben ¡por encima de la hoja!, es decir, desde arriba hacia abajo, pero sin taparse la escritura.

Si sigo, me hago un lío. Pues bien, lo curioso, de los cuerpos, es que, cada uno de ellos ha adoptado una forma, respecto al pupitre, que le sea adecuada para el "apaño" que haya hecho con su escritura.

Total. Un lío de posturas imponente, sobre el que me gustaría hacer un esquema gráfico alguna vez y, exponerlo aquí.

Pero, una conclusión.... Todos estaban derechos....