jueves, 16 de diciembre de 2021

Exámenes-1

 Pienso dedicarle un ratito al tema de los "exámenes".

Así, pues, digamos que este post es el "EXAMEN - 1".
Y empiezo.
En el año 71, cuando empecé a trabajar lo hice en el cruce del final de la Ley del 57 y comienzo de la L.G.E. Era un momento curioso en el que ya se preveía el final del franquismo y, por tanto, había gentes que se preparaban para las nuevas condiciones de vida.
La L.G.E., fue una de esas cosas y, en ella, se hablaba de un término "sorpresivo:", La "Evaluación Continua".
A los sufrientes de la Ley 57 nos llegó como agua de mayo aún sin estar muy formado el nuevo concepto y tener un aspecto polisémico.
Pero sí abría campos.
No se iban a convocar exámenes mastodónticos que nos hacían sufrir -y estudiar, claro, pero ese era otro tema-. No íbamos a tener que "sabernos" el libro entero, sino que tendríamos que sabérnoslo a cachos e ir enunciándolo poco a poco.
Pero, además, se fraccionaban los períodos de evaluación en cinco, en lugar de los tres trimestrales de siempre.
Es decir, en cierta manera íbamos a tener que manifstar nuestros aprendiajes cada poco tiempo.
Pero, a la vez, por la razón que fuera, los viejos mecanismos de evaluación de antigo quedaron sin uso. Un ejemplo: dejó de "preguntarse" en clase. Es decir, ya no era cuestión de pasar lista e, inmediatamente, "fulanito, a la pizarra" y allí ser sometido a un repaso sobre por dónde íbamos o qué habíamos dicho el día anterior.
No, Nada de eso. La observación se hacía -se proponía- a través de obervacione que el profesor hacía paseándose entre los alumnos en su confección del trabajo encargado, preguntándole poco a poco, apuntando las observaciones que algunos dijeran. Es decir, nos convertían en requeteobservadores y, de ahí, extraeríamos el dato sobre la calidad de aprendizaje que llevara a las "notas".
Pero hubo cosas curiosas. Por ejemplo: los profes "antiguos" -yo estaba recien llegado- nos hacían observar que los profesores de evaluación contínua "nonos comprometíamos". Nuetras calificaciones eran siempre entre el "suficiente" y el "bien", rara vez el "notable" y muchas, muchísimas veces menos, el "sobresaliente". Es decir, que noshabíamos convertido en blandos y timoratos.
Rehuíamos el "Muy Deficiente" -¡era un "cero radical" y, además, sonaba muy mal- y el "insuficiente" le atribuíamos el rango de "alto", para casi llegar al "sufi".
O sea que perdimos precisión.
Volveremos sobre esto, pero, para no alargame diré algo que me llamó poderosamente la atención.
Había en los organismos directivos y promotores de la Evalución Continua una tendencia "acumulativa". Es decir, se podían ir teniendo notas bajas al principio y, si la última era alta, pues se ponia esa. Por decirlo así, la últma nota "recuperaba" todas las anteriores.
Pero, viva la lógica, mis alumnos de Física y Química era bastante más razonables. Decían que sí, se odría tener una buena nota en Química (final de curso), pero si se tenía suspensa la física, "la química no "recuperaba" la fisica.
Y, desde entonces, gracias a eso y a repetidos casos como ese, me ha llamado la atención un hecho político interesante: El pueblo puede ser más lógico que los directivos y, si esto es así, ¿qué derecho tiene los directivos a imponerse sobre él?....

Me gusta
Comentar
Compartir

No hay comentarios:

Publicar un comentario