martes, 25 de septiembre de 2018

profe, tú estás loco

Setiembre, más o menos por estas fechas. Asignación de cursos y horarios en la totalidad de los centros de enseñanza.
Asistes con la prevención natural, necesidades familiares (ahora le llaman conciliación), formas que vas a usar para llevar a los hijos a sus clases, 17 kms desde tu casa, qué coche usarás y cuál tu mujer, etc.
O sea, setiembre
Y llegas a ver cómo el Jefe de Estudios, repartiendo los horarios te dice: "Rafa, te he puesto el curso de los repetidores de 2ºde ESO".
"¡Jo", piensas y, en realidad te da igual pero hay un prurito profesional que dice que hay que quejarse te "den" el curso que te den.
Bueno, adelanto fechas.
Estamos en octubre. Llevo ya tres semanas de clase y creo haber dado en el clavo. Vistas las "evaluaciones previas" y epítetos parecidos, te parece que has dado en el clavo si, con el cuento de que les vas a enseñar a contar y trabajar en sistemas distintos de la base 10, repasas reglas aritméticas fundamentales.
Y, lo que es curioso. Es así. No sólo los alumnos están atentos en clase, sino que juegan fuera de ella a incordiar a sus antiguos compañeros presumiendo de saber hacer lo que los otros no saben. Les dicen ¿2 + 2 son, necesariamente 4?, ¡pero si pueden ser 11!.
Y quedan triunfales, los otros no lo saben y ellos sí.
Pues bien, un día cualquiera -ya de octubre- un chico, para mí "nuevo", aunque sea repetidor en su curriculum vital, te dice "me han dicho que se te puede preguntar cualquier cosa".
Y le ratifico la versión. "Sí, es así, digo. Es posible que no te pueda contestar yo o yo no, aquí y ahora, pero, ten por seguro que se te contestará".
Dice: "Las mujeres, ¿pueden tener más de dos tetas?(sic)".
Y, da la casualidad de que ese tema había salido algún tiempo antiguo y se lo había comentado al colega de Biología. Él me lió un rollo de las "líneas mamarias" que tiene la especie mamífera y, por ello, pude contestarle al chico que sí, que era cierto, que no sólo las mujeres podían tener más de dos tetas sino que los "machos", podríamos tener más de dos "tetillas".
Me atendió con mucho cuidado y asentía con la cabeza ante los parecidos que le hacía entre cualquiera de nosotros y los perros o gatos domésticos.
Al día siguiente viene muy serio.
Se dirige a mi con semblante adusto y me dice: "mi padre dice que quiere hablar contigo..."
Y yo, "y, ¿por qué?".
"Porque dice que estás loco, que 2 + 2 no pueden ser diez y que las mujeres nunca tienen más de dos tetas".

No hay comentarios:

Publicar un comentario