|
Reflexiones acerca de la problemática que puede hacernos
interpretar la LOGSE y sus consecuencias. Jalones para su posible
interpretación desde el punto de vista del aprovechamiento sindical y
sugerencias de posibles acciones conceptuales a medio y largo plazo
|
I.- ANTECEDENTES HISTORICOS.-
I.1.- Postrimerías de los años
60
La razón para
nombrar esta época no es otra que la de señalar que los promotores, autores,
gestores y ejecutores de la nueva Ley de Educación del año 90, son personas
que, en los años citados estaban en pleno período de formación.
Al menos, en una
lectura positiva desde el punto de vista político, queremos creer que fueron
gente comprometida, porque -de lo contrario- no nos cabe pensar que sean más
que jóvenes que pretenden "epatar" a la pedagogía o visionarios de un
mundo pedagógico-educativo en el que pretenden pasar a la historia.
Esos años se
caracterizan porque el grupo humano pertenece a una cultura bastante simplista.
Existe el franquismo, al que se le atribuye la cualidad de intrínsecamente
perverso y, por ello, toda acción contra él, es necesariamente buena.
Como quiera que
el franquismo es intrínsecamente perverso no puede hacer nada bueno, en
absoluto, todo habrá que renovarse, cuando esta generación llegue al poder...
Otra de las
caracteríticas de este grupo humano, por el hecho del momento que le ha tocado
vivir es la característica generalizada de los años 60, internacionalistas,
interculturalistas, en el que se vislumbra "el final de la utopía" en
el que, por fin, se podrán arreglar todos
los problemas del humano sobre el planeta.
Asímismo, se
tambalean los mundos coloniales que quedan, se tambalea el gran imperio de los
USA y, a fin de cuentas, se asume -como dogma de fé- que "el pueblo unido,
jamás será vencido"...
La generación de
políticos que dió lugar esta época es fundamentalmente más hacia la vena
moralista que técnica. Es decir, dado que se presuponía a nuestra organización
social como corrupta e inmoral, nosotros,
la llevaríamos a sus más altas cotas de moralidad e intachabilidad....
¡Pobres!.
Los grandes
grupos políticos, marcados más por una línea de disciplina unos y de utopía
otros, no se plantean en ningún momento el posibilismo político. Es decir,
nadie de los políticos comprometidos de entonces (o casi nadie), podía atender
a cómo se organizaba, concretamente, cualquier parcela del estado. SE
despreciaba el mundo jurídico y, dado que el franquismo se aventuró a definirse
como un "estado social y de derecho", hasta el concepto "estado
de derecho", quedaba en alguna manera desvirtuado.
I.2.- La "Ley General de
Educción"
Llegado el año
1968, cuando vivimos con envidia, estupor y desconcierto lo que había pasado en
Francia, y que hay que admitir que vimos más la vena folclórica que real, y aún
más, la interpretamos de una manera totalmente utópica si es que llegó a algún
punto la interpretación, aparece un 'engendro', cual es el "Libro Blanco
de la Educación" del famoso Villar Palasí-Diez Hotchleiner.
Educadores que
nos hablaban de este famoso libro decían de él algunas cosas que el tiempo ha vuelto tremendamente
vitales. A saber, entre otras,
* que era una
"Ley General", que recogía, por tanto, todo el organigrama del sistema educativo. Es decir, se regulaban
relaciones académicas, institucionales, jerárquicas de formación e importancia
desde la más tierna infancia hasta los estudios de post-grado.
Cabía
pensar, por tanto de él, que daba una estructura bastante congruente a todo el
sistema educativo. Los licenciados que salían de él, sabían a quienes podían
instruir y bajo qué forma se insrtaban los de una línea educativa en cualquiera
de los 'líneas'- que ahora llaman- educativas.
Es
más, preveía, de alguna manera que aquellos que, circunstancialmente, hubieran
empezado algún tipo de estudios, a base de pruebas, cursos puentes u
homologaciones, corrigieran su 'error' y fueran hasta buen puerto, por otros
sitios.
* Pero, además,
avanzaba en bastantes campos respecto a la Ley 57 en muchas cosas. Por ejemplo:
-
quitaba las puñeteras notas tales como 4,35.
-
quitaba la manía de hacer 'medias' más que discutibles desde el punto de vista
matemático
-
impedía que se suspendiera a nadie por 'mala conducta', haciendo que se
separara la nota de conocimientos de la de actitud.
-
empezaba a hablarse seriamente de la superación de los exámenes memorísticos y
se atendía a la evaluación continua.
-
se hacía un registro de todos los incidentes del alumno, llevado adelante por
el tutor bajo la forma del famoso ERPA, en el que dberían apuntarse todos los
avances, estrategias formativs, etc. que hubiera sufrido o gozado el alumno.
-
se instautaba un sistema de reunirse en grupo para estudiar cómo funcionaban
los alumnos bajo la forma de sesión de evaluación a la que se le adjudicaron no
pocas esperanzas.
-
permitía una serie de innovaciones procedimentales que eran auténticamente
revolucionarias.
-
promovió en lo que pudo la "educación individualizada", aunque bien
es verdad que no pudo superar el cuestionamiento de si había que darle a cada
uno la nota según sus merecimientos o según las necesidades que la sociedad
tuviera de él...
(pero
esto, todavía -como otras muchas cosas- está por resolver....)
-
hizo que algunos estudios desmembrados de distintas instituciones se agruparan
bajo lo que parecía que era deseable: que la parte de Estado que se encarga de
la enseñanza/educación, regulara y coordinara todo.
-
hizo que algunos estudios excesivamente parciales y excesivamente 'pragmáticos
(podríamos decir) ampliaran sus capacidades hacia campos humanísticos. Así la
antigua Oficialía y Maestría Industrial, que hacían demasiado hincapié en la formación técnica, se abrieran a estudios
de lengua, humanidades, etc. (hasta psicología, p.ej.) que harían que ese mundo
de población que se reinsertaría en la población laboral estuviera bastante
mejor formado... y esto se consideró altamente
progresista (aunque no se pudiera decir, porque.... lo había hecho el
franquismo).
-...
luego saldrán más cosas.
-
¡Ah!, lo que es más importante, desde lo que ahora vivimos: Instauró la Educación Obligatoria hasta los
16 años, bajo dos formas: o bien prolongación de la EGB hasta los 16 (que
sólo estaría exento si los cursos de 7 y/o 8º estaban llenos en ese centro y
que ¡qué casualidad!: siempre todos
estaban llenos), o bien bajo la forma de Formación Profesional de Primer
Grado, que era obligatoria y gratuita.
Hasta el punto de que no lo entendíamos: Tuvimos que indagar bastante para
poder decirle a los padres que lo que significaba era que no podían disponer de sus hijos hasta que no tuvieran 16 años y
que, por tanto era obligatorio que
estuvieran en los Centros de F.P.
No obstante lo
anterior, la Ley tuvo bastantes críticas:
-
Por ejemplo, se dijo que si tenía mejoras era porque nos estábamos quedando
atrasados respecto al mundo moderno y que había que actualizar nuestros cuadros
laborales, técnicos y superiores a las necesidades del capitalismo
multinacional... Pues qué bien...
-
Por ejemplo que, al prolongar la EGB hasta los '14 años' (mírese lo anterior),
se quedaban desplazados un montón de licenciados, con lo que se denotaba
fácilmente que el gobierno, lo que pretendía, era abaratar la formación de los
cuadros docentes....
-
Se había bajado mucho el nivel de exigencia en los estudios: la evaluación
continua desfiguraba los resultados y tapaba
malas notas. Siempre había algo que compensara las notas. (Ello era cierto en
un uso altamente curioso, la inmensa mayor parte de los profesores tendía, en
la duda, a jugar siempre con la banda media de las notas: ¡habían desaparecido
los Sob y los MD como por arte de magia!.
-
Se dijo que al tratar de extender la educación a grandes masas de población, se
perdería -necesariamente- en calidad de la mism....
-
A fin de cuentas, a falta d eotras críticas, tenía un problema intrínseco...
era franquista. ¡Ah! y tecnocrática.
-
Un defecto, no de la Ley pero sí del entorno del mundo educativo fue el hecho
de que todas (o casi) las generaciones que tuvieron inquietudes políticas en
las facultades, acabamos todos en la tiza. Estaba claro, era el mundo en el que
había más tiempo libre, se podía uno dedicar a otras actividades clandestinas
y, en cierta forma, sembraba las nuevas
generaciones futuras. Cuantos de nosotros oimos decir, entonces, que el
objetivo de la formación era "hacer comunistas" (sic).
-
Su sustento epistemológico era discutible por cuanto se le suponía a la ley un
sustento conductista en su
metodología y esto, para la izquierda de aquel entonces era clara y absolutamente negativo.
Pero tenía, nadie
lo duda, avances innegables:
Instituciones
creadas al amparo de la nueva Ley permitieron la creación y funcionamiento de
Institutos de Ciencias de la Educación, dependientes de la Universidd
formalmente, pero que en realidad lo hacían de su director y de la dinámica que
este quisiera darle. Así, fueron particularmente dinámicos en el ámbito de los
ICES privados, los de los Deusto (de los Jesuitas), de la Universidad de
Navarra (del Opus) y, creo recordar -aunque con dudas- otro que tenían los
Calasancios o los Salesianos.
En
el ámbito de los ICEs públicos, las Universiddes Politécnicas tuvieron gran
auge y equipos dinámicos, así el de Madrid, el de Valencia y muchos más que no
puedo recordar o no sé hacerlo.
Estos
ICEs, que también algunos fueron de infausta memoria, cubrieron un papel
importante a la hora de cambiar modos y hábitos de muchos de los profesores. Se
dieron cursos buenos y malos, "CC.AA.PP" presentables e infumables,
pero es cierto que, al menos la cultura general pedagógica de la colectividad
de enseñantes creció notoriamente.
-
I.3.- El Cambio democrático.
Contando con la
realidad de la población docente en España hay que decir que en estos tiempos
(del 70 al 74/75) creció de manera notable: No recuerdo si Agroman o
Entrecanales y Tavora llegó a ofrecerle al gobierno que podían hacer no sé
cuantos de cientos de Institutos en España en seis meses, a lo que el gobierno
sólo pudo responder con que no podía llenar de profesores esos centros a ese
ritmo.
En cualquier
modo, los institutos crecieron, basándose en los C.L.A. de pueblos de más de
tres mil habitantes y dando clase gente que ni tenía titulación se llegó a una
población de bachilleres enorme... en un mundo que partió de una propaganda de
que... todo el mundo podría ir a la Universidad.
Esto podría ser
objeto de otro análisis complementario.
Pero había un
dato fundamental. El mundo de los docentes estaba formado por dos grupos
tremendamente delimitado: el de los viejos
carcas que había en cada centro. Profesionales con muchísimos años que
llevaban una vida dando clase desde su juventud, que también era normal que
dieran clase en academias privadas o en otros centros y... los jóvenes que
llegábamos sabiendo más que nadie y comiéndonos el mundo. Entre otros, muchos
de esos jóvenes son los que después han sido padres, gestores y ejecutores de
la nueva Ley "LOGSE".
El mundo era
fácil vivirlo así: nosotros éramos los buenos, los progres, los que sabíamos
cómo había que hacer las cosas. Además, eramos "anticorporativos",
"obreristas", promotores de la participación del alumnado, fuera esta
legal o no, algo así como el profesor que sale en la película de "el club
de los poetas muertos"... con la ventaja de que los carcas eran... como los compañeros de éste. O sea, malos, poco
menos que feos, dictadores, conservadores, etc...
Está claro, esto
es fácil vivirlo así.
Pero se muere
Franco, y empieza a tener que concretarse el cómo hacemos el país, qué
estructuras cambiamos y cuales no, qué cosas hay que hacer, etc.
Una cosa aparece
de inmediato: contra Franco vivíamos mejor. Es decir, ya no hay tanta unidad,
hay versiones sobre qué y cómo hacer, sobre por dónde empezar, etc. Y, surgen,
entre otras cosas, la división entre los que ven una posible concrección
personal en la política y los que van a seguir siendo sólo lo que eran,
enseñantes.
Es más, la
victoria de UCD en los primeros tiempos hacen que los que vislumbran su mundo
político, sigan trabajando en ello. Más peleados que cuando vivía Franco, pero
sigue siendo su actividad principal la política.
Los que, por el
contrario aún viniendo de orígenes comunes con los políticos, no vislumbraron
un mundo profesional en ello, se dedicaron con màs hincapié a la docencia. Y
ello fue en cierta forma terrible: Ya no estaba claro quien era el del club de
los poetas muertos o vivos. No era tan deseable que, para que un profesor fuera
bueno, tenían que ser el resto un hatajo de cabrones, no era tan bueno que un
profesor subiera a los alumnos en su coche. No era tan progre que, por cojones,
te llamaran de tú... Y tantas y tantas cosas.
Normal: lo de que
ya se ha alcanzado (o se va a alcanzar) un estado democrático y de derecho
(aparte de social, pero eso ya lo decía Franco, también) y, por tanto, no es
tarea sacrosanta dedicarse a la política.
Se concretan
algunos puntos de anticorporativismo. Se actúa fuertemente contra las
oposiciones, por considerarlo un método trasnochado e inútil, se agrupan los
sindicatos en una especie de intersindical
que convocaba a montones de gente en Madrid cada dos por tres.... No estaba mal
aquel ambiente, no, pero lo mejor es que en los centros, las discusiones sobre
qué y cómo hacer dentro de la docencia, iban dando (para los que se habían
quedado en la docencia de manera fundamental) la idea de que la L.G.E. era
aprovechable en un mundo democrático y que la pretendida formación integral que también esta Ley pretendía se podría
conseguir a partir de ella.
Iniciativas
variadas que habían comenzado en la clandestinidad bajo el franquismo de
reformas pedgógicas iban tomando forma, se trabajaba bajo ellas y no era raro
que hubiera centros en los que los alumnos que, anteriormente, ya habían
participado en sesiones de evaluación, claustros, etc ahora lo pudieran hacer
sin 'aspavientos progresistas'.
Pero, claro, al
despolitizarse (clandestinamente) la sociedad, la tensión humana hacia tales
actividades decaía ostensiblemente. Los delegados ya no iban a las sesiones de
evaluación o había que cazarlos a lazo....
Pero, bueno, se
sigue trabajando y se hacen centros grandes en los que va un montón de gente y
se funciona bastante bien -dentro de los fallos estructurales que toda
estructura, por el mero hecho de serlo, tiene que tener-.
Empiezan las
autonomías y se sabe que, tarde o temprano, una de las competencias que van a
tener éstas será la de la enseñanza. Se empiezan a pensar los rasgos
diferenciales de cada una y, particularmente la nuestra -la andaluza- al no
poder argüir el caló como propio (p.ej), lo cual le hubiera ido mucho mejor se
empieza a temer que se quede marginada frente a las llamadas
"históricas". En cualquier caso no es demasiado problema... se
tratará de reivindicar lo mismo que hagan los vascos o, mejor, los catalanes...
La UCD inaugura
otras instituciones que las malas lenguas dicen que es para su provecho. Así
los Consejos de Dirección empiezan a
funcionar y sigue siendo farragoso el problema del nombramiento de director de
los centros. (Quiero decir que nunca fue sencillo, nunca -o por muy poco
espacio de tiempo- al que eligiera el claustro era el director ***)
Las luchas
políticas que mantienen los grupos que se han profesionalizado como tales hacen
augurar que los grandes problemas sociales no van a ser fáciles de arreglar. El
reparto de la riqueza, la igualdad de oportunidades, las grandes leyes sociales
ni de infraestructura del estado... van a estar a la vuelta de la esquina para
conducirnos al mundo idílico que habíamos soñado.
Por decirlo de
una manera fácil, el que hubiera venido la democracia no arreglaba el clima,
los problemas de tráfico o la masificación en las aulas. Había que seguir
trabajando.
Y, en esto...
I.4.- Los Socialistas ganan las elecciones.
Año 1982. Euforia
social. 10 millones de votos y la gente crea -porque necesitamos crearla- una
esperanza que no habrá existido en la faz de este país.
De ellos se
espera todo. Poco menos hasta que arreglen el clima. Convocan a tirios y
troyanos a su causa, estén apuntados o no, los oyen o dicen oirlos... hasta que
ven que tienen menos militantes que los deseables para mantener el formidable
estructurón que se les viene encima. cierran puertas y empiezan a llamar a sus
propios militantes.
¿Qué hacer?.
¿Harán la Revolución Social?. Ciertamente no. Quizás ni se les pidió tanto,
pero sí que dieran cauces de solución a los grandes problemas que puede
combatir el socialismo clásico: el reparto de la riqueza y la igualdad de
oportunidades.
Sobre el primero
poco se sabe y se puede hacer. No se pueden hacer grandes nacionalizaciones por
razones obvias. Se le dá un tirón de orejas a un tipo de Banca y finanzas que
provoca descontento en la gente y así se cumple el aviso a los grandes grupos
de poder financiero del país. La banca toma nota de lo que le ha pasado a
Rumasa y tiene cuidado con un señor con gafas que se ha casado con una china...
Pero en lo
segundo sí que quiere, puede y va a hacer. Es bastante sencillo. Los polítcos
docentes, formados por los docentes que fueron siempre más políticos que
docentes tienen un gran campo abonado: el gran grupo de profesores es ya
anticorporativo, antiseñorito, todos somos iguales, estamos dispuestos a formar
un cuerpo único, todos iguales ante igual trabajo, o sea, fenomenal...
Pues ya está, hay que hacer una nueva Ley de Educación
y, para hacerlo mejor que Hotchleiner y su cuadrilla, ahora se va a hacer con la participación de los
enseñantes... Se comienzan las experiencias pedagógicas.
Claro, acuden, en
principio, los militantes y simpatizantes amén de los que creen que ahora sí
que va de veras, que se va a hacer una educación para todos.
Pero también
surgen en ese momento sectores críticos. Y, lo más curioso es que quienes siembran los escepticismo son
los mismo promotores del PSOE cuando al propugnar su esquema dicen auténticos
disparates.
Por ejemplo:
# al retomar la
construcción del estado de las autonomías ponen especial énfasis en dar más
valor a los cursos que dé el gobierno autónomo que cualquer otra entidad de
prestigio y abolengo.
# montan un
discurso escepcionalmente fácil. Para decir todo lo bueno que van a hacer se
basan en todo lo malo que... adjudican...
que está hecho. Tanto que, si te
levantas y dices que no llevan razón... ¡Anatema sit!.
# Un ejemplo:
nunca aceptaron que en la Ley General estaba recogida la escolaridad hasta los
16 años. Todavía hoy hay muchos que no la aceptan....
# La formación de
los curriculum (que se dice así ahora) hace privar lo particular sobre lo
universal, de donde se deduce que lo congruente sería cargarse el concepto de
universidades, por lo menos. Pero, en cualquir caso, a muchos de nosotros tal
concepto nos parece llevar a la pacatería y al conocimiento del terruño.
Un ejemplo:
cuando en los años 60 y 70 reivindicábamos el derecho a no emigrar, no no s
podríamos dar cuenta nunca que una política pacata,... podría llevar a la gente
a no poder... ni emigrar.
# Es curioso, un
discurso socialista, por tanto laboralista o al menos se le ha de suponer eso,
hace que todos aquellos que se someten a su esquema... empiezan a ganar puntos
sobre los que no lo acepten. Aquellos que, desde un prinpio fueron promotores y
se apuntaron al esquema ganan puntos a punta de pala para concursos de
traslados, envíos a comisiones de servicios, etc., frente a los que disienten o
no ven en su papel social el tener que hacer esas tareas de forma voluntaria.
# Pero, no hay
problema, dicen saber lo que hacen y se supone que, al ser ellos los que llevan
razón todo lo que hacen es bueno. Por ejemplo: tratan al profesorado como
auténticos carcamales que no tuviéramos prácticas de uso democrático... desde
hace más años que los que ellos llevan en el poder: sacan (el Rubalcaba)
decretos y órdenes en los que pretenden obligarnos a enseñar los exámenes a los
chicos, como si ello no fuera una práctica habitual vieja ya en la mayoría de
los centros.
# Instauran ahora
los "Consejos Escolares" en un momento curioso en el que, ¡olé la
participación democrática! ¡todos somos electores y elegibles por
encima de nuestra voluntad...!. Estos Consejos Escolares son los que
eligen ahora a los directores, bajo un discurso demagógico que no resiste
ninguna crítica medianamente tranquila, pero que hace que con el espaldarazon
"democrático", salgan directores por clara minoría y que está claro
que no hubieran salido nunca bajo votación directa del grupo de humanos al que
ha de dirigir. Es, por tanto, una lectura de hasta qué punto se aplican
criterios y estrategias intrínsecamente políticas a la enseñanza.
# Quienes
estuvimos metidos en los ICEs nos llamó la atención con qué prisa los desmantelaron,
qué desperdicio de medios humanos y materiales se llevó a cabo... para crear
otras estructuras que, a fin de cuentas, iban a adolecer de los mismos fallos
que las anteriores y que, ahora, lo único bueno
que iban a tener es que los iban a ocupar adeptos al partido en el gobierno.
# Más todavía.
Siguiendo la temática oportuna de todo lo que se daba, entonces, en llamar
tecnología educativa, nos llamó la atención que, el año 1985 (tres años después
de su toma de poder), los grandes maestros de la pedagogía que parecía iban a
dirigir esta temática en la nueva Ley que se estaba gestando... no se decantan
por ninguna escuela de psicología del aprendizaje. No se definen sobre cómose
produce el aprendizaje. Aceptan, como se debe seguir haciendo -a nuestro
juicio- que no se sabe exista una relación causa-efecto entre lo que yo provoco
y lo que consigo en el acto educativo. Tiene que ser ya en el año 90, cuando no
les queda más remedio que inventar la Ley en concreto cuando S.Jose Luis Coll
les salva del impasse y propone unos esquemas -que podrían haber sido otros
cualesquiera- para decir cómo se hacen los curriculum de centro, objetivos de
área.... etc. Cosas que, en bastante forma algunos centros privados ya
ensayaron con éxito a principios de los años 70.
# Perdón, hay
más. Dicen basarse en la metodología "significativa" de la psicología
cognitiva. ¡Qué engaño!. Hasta ahora, los fisiólogos cognitivos han estudiado
gracias a las técnicas de resonancia magnética o positrones que determinadas
áreas del cerebro responde (se excitan) de forma distinta según el mensaje que
se le dé al sujeto sea legible (lógico o existente o no) o no se pueda leer.
De ahí a sacar
que únicamente lo que se aprende es lo que le es significativo al sujeto va un
trecho que supone haber efectuado un salto en el vacío más grande que el viaje
a marte.
# Sigo: En
cualquier estado moderno, regido por una democracia y sistema jurídico de
derecho, creo sinceramente, parece ser que es deseable que lo común a todos sea
el derecho y lo que lo configura.
Aquí no, El
Ministerio de Educación Socialista gestó una confusión monstruosa basándose en
confundir fin con medios a través de su interpretación de cómo se produce el
aprendizaje vs curriculum que conforman cada nivel educativo. Así, todos los
profesores tenemos que hacer que nuestras enseñanzas estén basadas en una interpretación coyuntural llevada a ley
universal de cómo se produce el aprendizaje (es decir el cognitivismo) en
tanto que lo que va a configurar el derecho civil que se emane de las
titulaciones será distinto en cada autonomía del "estado".
Lo explico más
sencillo: Parece más congruente con lo que decíamos antes del estado moderno
que lo que el gobierno del estado deberá hacer es decir cómo se configuran las
titulaciones (curriculum finales) de cada profesión cuya titulación otorgue un
derecho laboral. Después cada profesor, en su libertad de cátedra (que encierra
la interpretación reflexiva de cómo hacerlo mejor) usa las epistemologías que
crea necesarias para cada materia, para cada. ¿Quién se puede tragar que el tema 14 de Física -sea el
que sea- y el 22 de Historia han de responder a la misma estructura
cognoscitiva para aprenderse?.¿Quién puede sostener que, aún dentro de un mismo
tema, de una misma materia la cuestión 1ª y la 7ª necesitan el mismo esquema
mental?.
# Pero en el
mismo discurso oficial estaban presentes las razones de su futuro caos:
Empezaron diciendo que se pretendía combatir el fracaso escolar. Perdónenme. Los profesores de F.P., a quienes
llegaron durante mucho tiempo alumnos de 16 años con 5º de EGB 'aprobado', o
sea alumnos fracasados, han estado sacando mal que bien provecho de ellos. Por qué no se hace justicia y se dice que había
a la vez fracasos y triunfos.
Pero es más. El
consabido discurso del fracaso, que
es ampliamente discutible (por ejemplo, el área del gobierno que tutelara
derechos y deberes familiares, ¿atendió alguna vez a las familias en sus
deberes para con sus hijos -entre otros el de hacerles estudiar en edades
determinadas?).
A decir verdad,
nos dejaron solos ante las crisis familiares, sociales, institucionales y era
fácil echarnos la culpa porque el sector docente -se me había olvidado decirlo
antes- también tenía como caracterítica importante la propia neurosis y
autoculpabilidad.
Otro error del
discurso del fracaso y al cual apoyaba indefectiblemente era el de
que los estudios estaban haciendose en un ambiente de demasiada competitividad. Pues bien, lamentamos
decirnos pero no seré yo el único que diga que, durante grandes épocas de los
80 los alumnos pasaban hasta tal punto que, aún teniendo oportunidad de hacerlo
¡ni se copiaban en los exámenes!. No, no hay tal competitividad, pero, además,
póngase por caso el del centro rural en el que sí la hubiera, no garantizaría ello,
adecuadamente encaminado que salieran los
más capaces de los alumnos fueran cual fuera su extracción social. ¿No se
construiría así mejor la igualdad de oportunidades o bien este sería un acicate
de la misma?.
Además, cuando
desde centros marginales y marginados se ha pedido a la administración
educativa criterios correctores para ayudar a compensar las deficiencias
formativas que traen los alumnos de sectores marginados han sido contestados
con una simplista "igualdad de cupo, de pesetas y de material" que
otros centros que atienden a sectores sociales más boyantes.
# Si el discurso
del fracaso y la competitividad era por absurdo, indeseable, ¿qué decir de la
burrada -no tiene otro nombre- de la normativa que regula o va a regular cómo
se han de hacer las sesiones de evaluación?.
Sucede, si la
lógica no me abandona en este momento, que cada profesor es un ciudadano al
cual dos instituciones del estado le han conformado el papel que ocupa: de una
la universidad cuando le dió su certificado como apto para desempeñar el papel
social de conocedor de tal o cual materia. De otra el estado mismo, a través de
su ministerio de educación, cuando a través de oposiciones le dice que es
aceptado para impartir docencia.
Pues bien este/a
señor/a, cuando dá unas notas finales y con su firma avala las mismas en un
acta final, manifiesta públicamente la situación de cada uno de los sujetos
alumnos frente a la asignatura (perdón frente a los conceptos adquiridos, los
procedimientos superados y las actitudes alcanzadas en cada materia).
Pues bien, sucede
que el equipo de evaluación, a quienes ni individual ni grupalmente nadie le ha avalado para emitir juicios
sobre conceptos procedimientos y
actitudes de una materia dá una valoración positiva a esa materia y a juicio del equipo evaluativo da por apto
a un/a señor/ita, ¿con qué firma avala este derecho otorgado?, porque lo
lógico es que el profesor que en principio la daba por suspensa no tiene por
qué firmar algo que va contra sus creencias y apreciaciones....
# Los propios
sistemas de evaluación son claramente deleznables desde el punto de vista de lo
que es una organización social, de lo que constituye el estado.
Si nos leemos el
montón de papeles que sobre el tema evaluativo nos envía la junta comprobaremos
que se ha olvidado todo lo que configura el binomio derecho/deber del
ciudadano.
Leamos esto en
clave de los estudios técnicos derivados de la Formación Profesional y ciclos
formativos que la sustituyan.
Si se hace caso a
la entelequia que se propugna como evaluación, no hay garantía de que al dar
una calificación positiva al final de los estudios, el sujeto que la reciba
pueda responder al derecho de otro ciudadano que lo contrate para prestar
determinados servicios. Un electricista
que adolezca de una serie de conocimientos y que ha alcanzado el título porque
el conjunto de sus actitudes, procedimientos y estrategias docentes llevadas a cabo ha sido valorado como
positivo, puede no estar capacitado para hacer que al ciudadano que demande sus
servicios se le atienda en la mejor de las posibilidades técnicas, lo cual,
cuando menos tiene figura de fraude o estafa.
# Una muestra d
eincongruencia de la gestión se citó a principio de estas líneas: cuando la
L.G.E. era -ahora hay que repetirlo aquí "General"- la LOGSE, a pesar
de, también, tener una G en su acrónimo, no lo es. Tanto que resultaba que los
profesores de EGB que han ido egresando de las Escuelas de Magisterio de estos
últimos años... no estaban preparados para impartir los curriculum que se le
demandaban en sus propias oposiciones.
Parece además,
por lógica de la propia universidad que, antes que la LOGSE prevea para esas
propias escuelas de magisterio o facultades de ciencias de la información el
que se impartan bajo un solo esquema
epistemológico, que sea deseable que este mundo universal (de la universidd,
decimos) imparta varios actualizados, de manera que la inversión que hace en
formación sea multiforme y polivalente. Que nadie piense que un esquema de una
tecnica o tecnología no causal-positiva, vaya a durar para las siguientes leyes
educativas...
# En líneas más
arriba citábamos el modo que se nombraron directores bajo votaciones
minoritarias, dispersas y en algunos casos manejadas. Unos años más tarde, hace
ahora aproximadamente dos, ratifican a esos antiguos directores como que son
los únicos aptos para poderlo ser otra vez. ¿Habráse visto tamaña desfachatez?.
¿Cómo es posible dar de lado a grupos mayoritarios de los centros que su único
defecto es no haber pasado nunca por la dirección?.
(Habría que
hacer, en algún sitio, la consideracion sobre la incongruencia de que se ha
vendido los Consejos escolares como organos de participación social y sólo se
hacen en la enseñanza, cuando a lo mejor hubiera sido reivindicable que se
instauraran en la sanidad o en distintos organismos sociales a los que, de una
forma u otra pertenecemos todos...)
#Modernamente han
aparecido multitud de escuelas... las escuelas taller.
#
el gobierno/estado no ha podido meter en cintura sistemas educativos que tenían
que pertenecer a la enseñanza reglada y que se salen fuera por ¿procesos
mafiosos?: los controladores aéreos y las escuelas de conductores.... (además
de las escuelas taller).
No hay comentarios:
Publicar un comentario