Anécdota paterna:
Mi padre -profesor donde los hubiera- tenía especial admiración por D. Isaac Newton (el don se lo poníamos en casa como forma de respeto gracioso).
Pues bien, partiendo de que sabíamos de su admiración por este gran hombre, alguna vez nos contó que, "aún Newton, con su magnífica cabeza, dicen que metió la pata alguna vez. Así, cuando por fin le reconocieron su valía y pudo comprar una casa -de campo- resultó que tenía un gato grande y un gato pequeño. Entonces, le encargó al carpintero que en la puerta del corral hiciera dos agujeros. Uno para el gato grande y otra para el gato pequeño"....
Esto promovía en los hijos y en quien le oyera una sonrisa condescendiente: "Hay que ver, este Newton estaba tonto..." porque era evidente que no hacía falta más que un agujero, jejejeje".
Y, parecía que sabíamos más que un Newton, tonto, claro.
Lo utilicé en clase. Bastante. Contaba la anécdota, los alumnos se reían y, luego, pasaba a encargar ejercicios de física: "A ver: un aparato calefactor tiene dos potencias segúndice el fabricante, una de 1000 w y otra de 2000 w. Se ha roto la toma de corriente, y tengo que comprar una en la tienda de al lado. ¿Para cuántos amperios tengo que encargar la toma?. Hágase el cálculo con una sola operación".
Los chicos hacían dos operaciones: 1000W/220V = 4 y pico A. 2000W/220V = lo que sea.
Preguntaba en voz alta, ¿quién lo ha hecho?.
El más presuroso decía, una toma para 5 amperios y otra para 10, aproximadamente.
La carcajada era general y el apresurado corrector miraba a sus compañeros con sorpresa.
Ellos le decían: "Has hecho dos agujeros, con uno bastaba".
Ciertamente lo pasábamos muy bien, gracias a una 'tontería' de Newton.
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