No sé si alguno de mis colegas recuerda la crisis que se vivió con el tema del "cambio del milenio". No era el tema del cómputo de tiempo de los ordenadores sino que, en algunos momentos, al menos en mi pueblo, se extendieron bastantes leyendas acerca de catástrofes que podrían ocurrir en ese momento.
Como tenía por costumbre, acepté preguntas sobre el tema y salió no pocas veces en clase.
Lo más preocupante es que no daba con la frase o el concepto feliz que zanjara la cuestión de manera definitiva hasta que un día, en plena sesión de "mi abuela me ha dicho que está escrito que.." o "pues se va a acabar el petróleo en el año 2000..." y qué se yo cuantas cosas similares, había una alumna muerta de risa
Me pareció que estaba proxima a decir algo que podría ser interesante así que provoqué que el resto sacara alguna tontería más y, entonces, le pregunté a la risueña.
"...oye, Luisa (pongamos por caso), ¿tienes algo que decirnos?, te veo más divertida de lo que estás cualquier día".
Efectivamente. ¡Claro que tenía que decir! y, además, tajante, contundente. Dijo. "...yo puedo estar de acuerdo con que el año 2000 va a pasar algo, pero ¿dónde está el año 2000?. El que tenemos ¡está mal contado!, ¿cuándo se empezó a contar?¿Ese era el año "cero"?.
Total, no se volvió a hablar del milenio. Me gustaría ver si este argumento se puede utilizar en la crisis del siguiente....
Publicado en Educar con humor el 6 julio 2018
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