Uno de los hallazgos de mi vida docente -y confirmado en su atractivo aquí, a través de la red, por antiguos alumnos- era el de hacer "ensayos de examen".
No voy a ocultar nunca que los "exámenes" me han parecido -de siempre- una actividad educativa de primera magnitud: he propuesto entenderlos bajo el prisma de que son un buen ensayo para tomar decisiones en soledad, aparte de para lo que quiera que sea que valgan respecto a las notas..
Pues bien, desde que se puso de moda el que tuviéramos que dejar claro los "criterios de evaluacion", había que poner éstos en las "programaciones", etc., creí conveniente exponer los criterios de una forma mucho más fluida.
A saber.
Curso tal de cual nivel. Estamos en Marzo, convenimos en que el "examen" se hará el día 17, pongo por caso. A la vez, se dice... y "ensayo", el 15.
El día 15 entramos en clase. carteras y papeles debajo de las mesas, encima, el material de escritura.
Se entrega una hoja fotocopiada, que tiene el mismo formato que el que se usa para los exámenes normales.
Empiezan los alumnos a contestar y, al cabo de diez minutos dice alguien: "¿puedo sacar el libro?". Le digo que sí y que apunte la hora en el papel. Yo, lo hago en papel aparte: "pepito ha sacado el libro a los 10 minutos".
Trece minutos más tarde otro coleguilla, pide sacar el libro. Idéntica mecánica.
Cuando llevamos 40 0 45 minutos, empiezo a urgir que vayan acabando....
50 minutos. Fin del ensayo.
Empiezo los comentarios (en muchísimas ocasiones daba un "corrector" con las respuestas apuntadas).
A ver, Aquellos que han sacado el libro tan pronto, ya saben cómo están, 48 horas antes del examen formal, no saben más que la primera cuestión....aviso, les queda poco tiempo.
Pasamos a discutir la forma de las siguientes cuestiones... se van completando, un poco en plan telegrama y, cuando suena el timbre, los chicos saben con bastante aproximación qué es lo que les espera cuando se encuentren realmente solos.
Si alguna vez se me olvidó convocar el hacer "un ensayo", eran los alumnos quienes me lo pedían. Sabían de qué tipo de cosas les iba a preguntar... (¡ah!, por supuesto, el examen NO ERA EL MISMO -ni mucho menos- que el del ensayo, pero sí anunciaba que tipo de habilidades habría que tener...)
Los volvería a hacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario