Tengo que tascar el freno para no lanzarme. Me gustaría escribir alrededor de todo lo que he pensado al respecto, pero, eso, tasco el freno y me reduciré a cosas sencillas
No tiene que ser tan difícil "resolver" el tema de la educación. A saber:
1) Las familias son las primeras formadoras. Si los que componen la familia no tienen formación -o hacen dejación de sus funciones- difícilmente van a poder acceder sus hijos a una formación completa. (Aquí hay para un libro, claro, pero, vale por hoy...)
2) Nazca con las cualidades que nazca el ser humano, estas son incompletas. Hará falta aportar cualidades que le enriquezcan. Que conseguimos que las "nuevas" se superpongan y completen aquellas con las que nacemos, pues mejor, pero, si no, se añaden de la forma más delicada y eficaz posible.
3) No todos los humanos nacen -nacemos- con iguales cualidades, ni potencialidades, cada uno llegará a donde pueda -donde podamos- hay una inequívoca función selectiva y esta tendrá que hacerse con la mayor probidad y eticidad posible... (también aquí hay otro libro -o libros....-)
4) Una de las cualidades significativas a aportar -añadir- al ser humano es el conocimiento -yo decía que era el trozo del Espasa que correspondiera a cada edad y estatus psicológico-. Hay que definir los trozos del mismo y la estrategia para que se retengan lo más eficazmente posible.
5) Si, a la vez que se sufren -o gozan- los trozos del Espasa, se pueden añadir cualidades morales, comportamentales, actitudinales, etc., se añaden, pero ¡ojo al tema!.... los grupos que tratan de controlar a los humanos tratarán -siempre, o casi siempre- de hacerse con las directrices al respecto... Se supone que la deontología profesional del profesorado debiera controlar esto, pero es difícil....
6) Realmente, la eficacia de un sistema educativo se comprobará con lo que llamo -un poco en plan "mala follá"-, la evaluación final, es decir, la categoría moral, civil, política de los ciudadanos que componen un país.... Es, por tanto, necesario que el país se ponga de acuerdo en qué tipo de país quiere ser... y, de ahí, ponerse de acuerdo en cómo institucionalizar la educación...
....basta por hoy, ¿no?
...Sigo con mi escrito del dia 29.(06-03-2016)
Sobre el punto 1) -la familia como formadora-, es evidente que hay tantísimo que decir que no cabe aquí -ni soy yo el que va a acabar con el tema-, tan sólo comentar algo curioso.
En 2004, formé parte de un "intercambio del Plan Comenius", con países como Bulgaria, Rumania, Italia y, creo que, también, Lituania. Convinimos un tema al respecto.
Se trata de que corresponde a la familia, porque no encontrábamos nada mejor que ella, la iniciación en la formación para la convivencia. Se trataba de inventariar el conjunto de normas que ayudan a vivir en el ámbito familiar -y, por extensión, fuera de él- y que, en principio son de orden casi material: "no hablar con la boca llena, hablar cuando los otros hayan acabado, recoger la mesa, recoger los juguetes o tu cuarto..." y otras de índole similar. En un principio, decíamos, tales ¿órdenes?, no había que razonarlas, eran así porque eran así y con eso bastaba, se imponían desde los mayores sin tener que hacer problema de ello y, si no se cumplian... "pasaba algo" (el qué pasaba era objeto de otro capítulo).
Este funcionamiento que, observábamos, era bastante común a las culturas que nos juntamos, llevaba consigo un deber para los mayores. El que teníamos que intentar -siempre- una entidad tal que, cuando un menor recibiera una orden de nosotros, estuviera ésta justificada de alguna manera.... pero no había obligación de explicarlas. Sí, lo segundo: obligación de entidad, de coherencia y congruencia. Después, cuando fuera oportuno -es decir, con chicos iniciados en esta vivencia-, podría anunciarse que se podria explicar el por qué de esas "órdenes", pero hacerlo en el momento en que el mayor decidiera.
Suponíamos que si las familias cumplían -cumpliéramos- esta dinámica, era mucho más fácil para los infantes introducirse en el conjunto complejo de normas sociales. Al contrario, si no habían pasado por una dinámica como la señalada, difícilmente sabían la complejidad de la norma, su razón y existencia.
adenda (mismo día anterior)
...un puntillo complementario:
¡Ah!, de otro lado, también conveníamos en que "hacer" un chico es tarea fácil, -vamos, con los ojos cerrados-, pero aportarlo al ente social exige un trabajo que es ineludible y, también, el que ese montón de alumnos -que pasan a ser "antiguos alumnos"- que pasaban vergüenza por lo malos estudiantes -o trastos- que hubieran sido, pueden -y deben- ser unos buenos padres, porque no tienen obligación ninguna de ser coherentes con que "ellos eran un desastre", a la edad que ahora tienen sus hijos....
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