sábado, 30 de noviembre de 2019

un alumno debajo de un puente.

11ª entrega.

Sigo con lo de los alumnos de centros de alrededor.

También ahí tuvimos una historia -en este caso un poco triste-.

Sucedió que un día, a mediados del primer trimestre, vino un padre a preguntar sobre las notas e incidencias que tuvieran que ver con su hijo.

Lo acogimoss y, cuando dijo el nombre, le señalamos que no estaba matriculado con nosotros

"¡Imposible!". Todos los días sale con sus compañeros y vecinos a tomar el autobús escolar camino de nuestro Instituto.

Pues aquí no está matriculado. Nos extrañó porque, si bien el curso pasado no estuvo particularmente brillante, hubiera podido seguir estudiando normalmente.

¡A buscarlo!.

Convocamos a todos los alumnos de su pueblo y les preguntamos sobre él. Nos dijeron que sí, que iba con ellos hsta la parada del autobús y que luego se quedaba en tierra.

Pues hay que buscarlo a ver donde se mete durante todo el día.

Y lo encontramos. Por alguna razón personal, el chico no había encontrado ánimos para pedir ayuda y, sin matricularse y sin tener sitio a donde ir durante toda la mañana, se escondía en las cercanías del pueblo hasta que llegaba la hora de volver a casa.

¡Qué mal lo tuvo que pasar!. Ofrecimos matricularlo aunque fuera de plazo, pero los padres prefirieron llevarlo a otro centro

Un fracaso organizativo y humano. Que también los tuvimos, claro

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